Fue siempre un mecenas de artistas, entre ellos de Antonio Tàpies. Al final de su vida quiso escribir su esquela mortuoria en la que sólo figuró el título de médico, su título más apreciado.
Poco después de concluir la carrera, Jacint Reventós ejerció como ginecólogo, neurólogo e, incluso, como cirujano en una plaza de toros; sin embargo, terminó inclinándose por la neumología.
En 1925, junto a Joan Puig-Sureda i Sais, Francesc Gallart i Monés, Joan Codina i Altés y Emili Roviralta i Astoul, pusieron en marcha el Instituto Policlínico o Clínica Platón, que fue la primera clínica en Cataluña y una de las primeras fuera de Estados Unidos basadas en el concepto de medicina de equipo. Esta idea pionera, frente a la medicina individualista habitual hasta entonces, daba importancia al análisis del historial previo del enfermo.
Con su memoria recordamos a todos aquellos médicos y sanitarios que, basándose en parte en los estudios importados por Reventós, hacen todo lo posible por salvar el mayor número de vidas en la situación actual.
Reventós i Bordoy, Jacint.Barcelona 3.I.1883 – 14.III.1968.Médico pionero de la Tisiología en Cataluña y de la Neumología en España.
Su padre, Isidro, maestro de obras y persona muy culta, fue uno de los firmantes de las Bases de Manresa en 1892. Estudió Medicina en la antigua Facultad de Medicina de Barcelona situada en la calle del Carmen, en la que formó un grupo de buenos estudiantes denominado Escuela de Salerno. En 1904 finalizó sus estudios de Medicina con veintiún años. Primeramente, ejerció de ginecólogo, posteriormente de ayudante de su tío de cirujano en la plaza de toros, continuó como neurólogo y psiquiatra. A raíz de la tuberculosis que padeció un hermano suyo y a conocer personalmente a Thomas Mann, el doctor Reventós se especializó en Tisiología en diversos sanatorios de Suiza.
El 1905 ganó unas oposiciones a médico del Ayuntamiento de Barcelona y, en 1907 dirigió el Dispensario Antituberculoso dentro de la cátedra de Patología General del profesor Eusebio Oliver Aznar. En 1911, junto con el doctor Oliveira Botelho realizó el primer pneumotórax terapéutico de España. En 1915, el doctor Reventós fue nombrado responsable Sala San Carlos destinada a mujeres tuberculosas. El 1913, el doctor Reventós junto con el doctor Darder Rodés, fundaron un modesto Sanatorio antituberculoso en Olot de Lluçanés que sólo funcionó durante tres años.
Uno de sus pacientes fue Francesc Cambó quién le influyó para que entrara en política. En 1915 fue elegido concejal de Barcelona e influyó de manera decisiva en el desarrollo del Laboratorio Municipal y en el del Instituto Municipal de Higiene.
El 1920, Reventós publicó su único libroEl pneumotórax artificial en su aplicación a la cura de la tisis de los pulmones. En él comentaba que nunca había tenido un accidente mortal a causa de aplicar un neumotórax terapéutico.
El 2 de abril de 1925, gracias a la asociación de cinco prestigiosos médicos de Barcelona, los doctores Joan Puig-Sureda i Sais (cirujano), Francesc Gallart i Monés (digestólogo), Jacint Reventós i Bordoy (neumólogo), Joan Codina i Altés (cardiólogo) y Emili Roviralta i Astoul (cirujano infantil), se creó en Barcelona el Instituto Policlínico, también conocido como Clínica Platón. Fue la primera clínica creada en Cataluña y una de las primeras de Europa basada en el concepto de la Medicina de Equipo, con una organización tomando como ejemplo la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, Estados Unidos.
En 1930, obtuvo, por oposición, la plaza de jefe Clínico del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona. Este mismo año fue miembro fundador de la Sociedad de Tisiología de Barcelona, filial de la Academia de Ciencias Médicas. Posteriormente, en 1953 se denominó Societat Catalana de Patologia Respiratoria.
En 1933 fue nombrado profesor libre de Tisiología de la Facultad de Medicina de la Universitat Autònoma de Barcelona y creó el Departamento de Histopatología.
Durante la Guerra Civil española, el doctor Reventós sufrió persecución. En 1936 sufrió una crisis de fibrilación auricular. En 1937 obtiene un pasaporte para ir a Suiza desde donde se traslada a Roma, posteriormente a Niza y finalmente a San Sebastián y Salamanca como director del Hospital Militar. En 1939 vuelve a Barcelona como capitán de Sanidad y es nombrado director del Pabellón de Infecciosos del Hospital Militar, hasta su desmovilización, ocurrida en 1943. Por sus servicios le fue concedida por tres veces la Medalla Militar de 1ª clase con distintivo blanco.
El 1942, el doctor Reventós reinició las actividades de la Sociedad de Tisiología y posteriormente fue nombrado Miembro de la Sociedad Francesa de Tuberculosis y de la American Trudeau Society.
El doctor Reventós fue siempre un mecenas de artistas, entre ellos de Antonio Tàpies. Al final de su vida quiso escribir su esquela mortuoria en la que sólo figuró el título de médico, su título más apreciado.



