Con especial atención a las localidades más turísticas de la zona oriental o la comarca de Liébana, así como en las autovías A-8 y A-67 para captar a quienes traten de acceder a la región desde el País Vasco, Castilla y León y Asturias.
El cierre perimetral y las restricciones de movilidad en Cantabria están siendo controladas por la fiesta de San José con un despliegue especial de Policía y Guardia Civil, que está vigilando especialmente los accesos a la región, nudos de transporte y puntos críticos, como las ciudades o zonas turísticas.
San José es festivo en varias Comunidades Autónomas, pero especialmente en País Vasco y Madrid, dos comunidades de las que tradicionalmente proceden muchos visitantes de Cantabria, y por eso se ha movilizado un importante dispositivo, con 900 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
El objetivo es, sobre todo, evitar la entrada de personas de comunidades limítrofes a las segundas residencias.
Lo que hacen los agentes para comprobar que el desplazamiento del vehículo al que paran está justificado es pedir algún tipo de justificante o documentación que lo acredite. La mayoría de las excepciones que recoge el decreto del presidente de Cantabria por el que se establece el cierre perimetral se pueden probar con un documento.
CASI NOVECIENTOS AGENTES
Cerca de 900 efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil velan desde ayer por el cumplimiento de las medidas sanitarias establecidas para el puente de San José y la próxima Semana Santa, para lo que se intensificarán los controles tanto por carretera como en la vía pública.
La delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones, ha dado a conocer los dispositivos especiales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar en la Comunidad Autónoma el cumplimiento de las medidas en vigor, especialmente el cierre perimetral de la región.
En concreto, para esos dispositivos, la Policía Nacional dispondrá de 230 agentes y la Guardia Civil de 658, casi 900 efectivos, “una cifra muy importante ya que hay que recordar que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han multiplicado sus tareas”.
Y es que “no sólo garantizan el cumplimiento de las medidas sanitarias para evitar la propagación de la COVID-19 sino que, además, continúan atendiendo sus tareas habituales de prevención de todo tipo de delincuencia”, ha reivindicado la delegada del Gobierno, que también ha recordado que estamos en nivel 4 de alerta antiterrorista.
Quiñones así lo ha señalado este miércoles tras la reunión que ha mantenido en la Delegación del Gobierno en Cantabria con el jefe superior de Policía, Héctor Moreno, y el coronel jefe de la Guardia Civil, Luis del Castillo, para ultimar los preparativos de los dispositivos.
Unos dispositivos que vigilarán y controlarán que se cumplan todas las medidas sanitarias pero especialmente el cierre perimetral, evitando que accedan a Cantabria personas que no tengan un motivo justificado y acreditado documentalmente.
La delegada del Gobierno ha detallado que esos dispositivos se centrarán, en el caso de la Policía Nacional, en las principales vías de entrada y salida a Santander y Torrelavega, en las estaciones de transportes y en lugares que habitualmente tienen afluencia turística. En total, la Policía Nacional tiene previsto realizar unos 200 controles.
Mientras que la Guardia Civil también hará alrededor de 600 controles en entradas y salidas de municipios, con especial atención a las localidades más turísticas de la zona oriental o la comarca de Liébana, así como en las autovías A-8 y A-67 para captar a quienes traten de acceder a la región desde el País Vasco, Castilla y León y Asturias.
“Sabemos que hay muchos alcaldes que están preocupados porque haya ciudadanos que de forma irresponsable intenten acudir a sus segundas residencias, pero les quiero desde aquí trasladar que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado dispondrán dispositivos para intentar evitarlo por todos los medios”, ha añadido.
En este sentido, Quiñones ha señalado que espera que desde los ayuntamientos también dispongan a las policías locales a realizar “todos los controles que sean necesarios” para complementar los dispositivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
“Trabajando todos juntos, unidos y coordinados conseguiremos que Cantabria viva un puente de San José y una Semana Santa tranquila y poner con ello freno a la llegada de una nueva ola de contagios”, ha apostillado.
La delegada del Gobierno ha insistido una vez más en pedir al conjunto de la ciudadanía “responsabilidad individual” porque “lo que hacemos cada uno nos repercute a todos como sociedad y, si todos cumplimos, conseguiremos ganarle el pulso al virus”.
“Después de un año inmersos en esta pandemia, todos conocemos perfectamente cómo se comporta la COVID-19. Si cumplimos las medidas establecidas por las autoridades sanitarias e intentamos tener el menor número de contactos, el virus no consigue propagarse y, una vez más, es necesario la contribución de todos y cada uno de los ciudadanos para evitar una nueva ola tras las fechas festivas”, ha concluido



