En las últimas encuestas, Macron lidera la intención de voto con el 27%, ligeramente a la baja. Le Pen le sigue cerca con el 23,5%, en continuo ascenso.
El actual máximo mandatario, el centristaEmmanuel Macron, y la ultraderechistaMarine Le Pen, están en cabeza en los sondeos.
Se ha tratado de una atípica campaña marcada por la guerra en Ucrania y la abstención, que se espera que sea alta, perjudicará a la izquierda y al presidente Macron, según expertos.
En las últimas encuestas,Macron lidera la intención de voto con el 27%, ligeramente a la baja. Le Pen le sigue cerca con el23,5%,en continuo ascenso.
En estas elecciones presidenciales, como ya hemos comentado en días anteriores, la ultraderecha acude dividida en 2 sectores, de distinto grado de extremismo. El radicalÉric Zemmour, del partido Reconquista!, se enfrenta a la ya tradicional representante de los ultraconservadores, Marine Le Pen, del partido Reagrupación Nacional.
Esta división favorece a Macron al dividir posibilidades. Si Le Pen y Zemmour representaran una única corriente podría ser la más votada, ya que se espera que el segundo llegue al 10% de intención de voto.
Ya con poco margen para seguir subiendo en intención de voto está el veterano izquierdistaJean-Luc Mélenchon, que mejora encuesta tras encuesta y ahora sería tercero con el17%de los apoyos, pero insuficientes para pasar a segunda vuelta.
También mejora la conservadoraValérie Pécresse, que obtendría un 10-12%.
Hundida está la socialistaAnne Hidalgo, de la que se espera un apoyo inferior al 3%. La siguiente opción es ya el candidato verde,Yannick Jadot, que llega al 5% de votos.
Laprimera vueltapara las elecciones presidenciales tendrá lugar estedomingo 10 de abril, mientras que 2 semanas después, eldomingo 24,se celebrará lasegunday definitiva ronda de votación.
Como es sabido, a la segunda vuelta sólo acceden los 2 candidatos más votados en la primera, por lo que todos esperan otro duelo entre Macron y Le Pen, como el que ambos mantuvieron en 2017.
Hace 5 años, el liberal Macron, que debutaba en estas lides, lograba el 24,01% de apoyos en la primera ronda y después arrasó con un 66,1% en la segunda.
Le Pen sumó el 21,3% en la primera, casi empatándole, pero en la segunda fue superada al conseguir sólo un 33,9%. Como ya ocurrió en elecciones anteriores en las que la ultraderecha tenía posibilidades de gobernar, el electorado hizo piña más allá de las ideologías para apoyar al candidato ‘menos malo’ para sus intereses y valores.


