Raul Rivero, vinculado primero a la Autoescuela Castilla y, posteriormente, con academia de conducción propia bautizada con su nombre, intervino para dedicar el sencillo homenaje a Felipe Palacios con la lectura de unos ripios.
Felipe Palacios de Gurtubay, recientemente jubilado después de casi cuarenta años de servicios en la Jefatura Provincial de Tráfico de Cantabria, ha recibido un sentido homenaje de un grupo de amigos que se celebró en el restaurante El Castellano, de Santander. En un ambiente de amistad y camaredería, Felipe Palacios recibió una serie de obsequios por parte de antiguos compañeros y de amigos vinculados a autoescuelas y gestorías de Santander.
En los postres, Raul Rivero, vinculado primero a la Autoescuela Castilla y, posteriormente, con academia de conducción propia bautizada con su nombre, intervino para dedicar el sencillo homenaje a Felipe Palacios con la lectura de unos ripios dedicados a su trabajo y a sus virtudes como funcionario público, que fueron muy aplaudidos por los presentes. También le fue entregada una placa con textos de ingenio literario sobre sus funciones “domésticas” a partir de su jubilación, que le fue entregada por el Habilitado de la Jefatura Provincial de Tráfico, Pedro Blanco.
El almuerzo se alargó desde las quince a las diecinueve horas, recordándose numerosas vicisitudes del paso de Felipe Palacios por la Jefatura de Tráfico en cuyo trabajo conoció a todos los jefes provinciales que hasta ahora han asumido el cargo: Luis de Andrés Julián, Antonio Cañas, Francisco Vierna, Rafael Marín Padilla y el actual, Serafín Fernández. Durante una etapa de los años ochenta, Felipe Palacios ejerció como delegado sindical. En sus casi cuarenta años de ejercicio funcionarial pasó por las secciones de vehículos y autoescuelas.
Felipe Palacios cumplió el día del homenaje -28 de marzo- sesenta y cinco años, si bien pasó a la situación de jubilado en octubre pasado.


