Ayuso representa al sector más duro, conservador y abierto a pactar con Vox. La apoyan Aznar, Aguirre y otras viejas glorias del pasado, a los que Feijóo prefiere sólo rendir tributos, pero no rendir cuentas.
Es el favorito, ganador ‘in pectore’, pero el presidente gallegoAlberto Núñez Feijóose niega a confirmar su candidatura a presidir, esta vez sí, el PP.
Trashoras de reunión en Génovapara pedir la dimisión inmediata dePablo Casado, que quedó en compromiso de continuar hasta el próximo congreso del partido, en abril, Feijóo atendió a los medios pero no se mojó.
El gallego dejó claro queno quiere oficializar una candidaturasin que haya una convocatoria oficial del congreso del partido, y además, aunque esto no lo dijo, se sabe quepone condiciones.
Feijóo aceptaría dar el paso deabandonar finalmente Galiciay asumir el reto de liderar el partido a nivel nacional y aspirar a la presidencia del Gobierno, pero quierepresentarse como candidato de una lista de unidad.
El presidente regional no quiere competir contra varios candidatos enluchas fraticidas, y no por miedo, sino porqueno quiere liderar otro PP roto por dentro, como le ha ocurrido a Casado en estos años, desde que en 2018 asumiera el relevo deMariano Rajoycon muchas dudas y críticas de los sectores perdedores.
En concreto, Feijóo quiere conocer las intenciones de la madrileñaIsabel Díaz Ayuso, la más querida por las bases. En ningún caso quiere tenerla en contra, no sólo ya por el riesgo a perder, sino porque una ruptura en dos frentes le anticiparíaunos años difícilesentre lasdistintas familias ideológicas del PP.
Ayuso representa al sector másduro, conservador y abierto a pactar con Vox. La apoyanAznar,Aguirrey otras viejas glorias del pasado, a los que Feijóo prefiere sólo rendir tributos, perono rendir cuentas.
El gallego, que sigue siendo un político conservador en cualquier caso, presume detalante y perfil dialogante, abierto y liberal, no cerrándose a una imagen tan extrema como la que en teoría presenta Ayuso.Rehúye de Voxy eso le condicionará en caso de asumir el cargo de presidente ‘popular’.
Feijóo cuenta connumerosos apoyos entre los barones territoriales, pero quien dio el paso de decirlo a los medios fue el andaluzJuanma Moreno, quien no ocultó ya su inclinación por el gallego.
Lo más probable es que en este tiempo de espera hasta abril, uno y otra,Feijóo y Ayuso, midan apoyos y dependiendo de las fuerzas que obtengan presenten o no candidatura. Lo más probable es que Ayuso espere a otras épocas y se centre en Madrid, donde está cómoda por ahora.
Feijóosería así un ‘Rubalcaba’ del PP, asumiendo el difícil reto de la transición, tras una crisis interna sin precedentes, esperando que pacifique el partido… e intente ser el próximo presidente del Gobierno tras las elecciones de finales de 2023.


