Conste aquí mi homenaje hacia todos los que desde sus posibilidades y circunstancias del momento, participaron en aquella importante etapa de la política (con mayúsculas) de España.
HEMOS CONOCIDO que uno de los fallecidos por la actual pandemia ha sidoEnrique Múgica Herzog, que fuera ministro de España y Defensor del Pueblo, un hombre importante en el PSOE en el objetivo de recuperar las libertades que formó parte de ese gran patrimonio humano que impulsó la Transición a la democracia en cuyos esfuerzos, siempre desde una voluntad de entendimiento, destacó Múgica a quien conocí colaborando con laAsociación para la Defensa de la Transiciónen el fomento de valores políticos que no debieran perderse ni agotarse.
La Asociación para la Defensa de la Transición (ADT)fue creada en los primeros años del presente siglo por destacados personajes de un periodo histórico de España que participaron en aquella empresa colectiva. No era patrimonio de nadie ya que si bien pertenecían a la misma colaboradores de Adolfo Suárez, también significativas figuras de otros partidos como el PSOE (entre otros Enrique Múgica que acaba de fallecer o José Félix Tezanos, actual presidente del CIS) y del PCE con Teodulfo Lagunero, que viajó con Santiago Carrillo en su primera entrada a España en plena clandestinidad. Pertenecí y pertenezco a esta Asociación que actualmente preside el teniente general Casinello, que fuera jefe de la inteligencia (lo que hoy es el CNI) de Adolfo Suárez en su etapa de presidente. La información real y veraz en un tiempo no democrático era más que nunca necesaria para gobernar lo mejor posible.
Se han venido realizando importantes actividades siempre fomentando el espíritu de concordia que representó la Transición. Una de las muchas actividades fue la realizada en laUniversidad Internacional Menéndez Pelayoen 2010 que también abordó la Transición en Cantabria, una mesa redonda que tuve el privilegio de conducir. De aquél curso del que fue director el sociólogo y exrector de la UNED, Juan Díez Nicolás, fui secretario y en el mismo participaron figuras como Rodolfo Martín Villa, Luis González Seara, Enrique Múgica, Rafael Arias Salgado, Teodulfo Lagunero y algunos prestigiosos conferenciantes más. Creo que el curso fue muy útil en desarrollar muchos de los valores de la Transición.
Guardo entre mis papeles la conferencia de Enrique Múgica que entonces era Defensor del Pueblo (el único reelegido de nuestra historia democrática), intervención que repasaré en los próximos días en la que destacó la labor de Adolfo Suárez en aquella empresa política en la que se jugó literalmente el tipo.
Fueron muchas las anécdotas de aquél tiempo que nos relató en una cena que un grupo de amigos celebramos en elBarrio Pesquerogracias a la hospitalidad de mi gran amigo Julián Fernández. Enrique Múgica que también fue ministro de Justicia en un Gobierno de González (1988-91), se proyectó como una de las primerascarassocialistas que conocimos los españoles en el tiempo de la Transición al tener encomendadas en la ejecutiva de su partido las relaciones con colectivos que ya entonces luchaban por la libertad y la democracia.
Al final de la cena, nos hicimos la foto de recuerdo que ilustra este artículo y a la que asistieron, entre otros, Teodulfo Lagunero, Juan Díez Nicolás, Emilio Contreras (que fuera el último gobernador civil de Santander antes de nombrarse el primer Delegado de Gobierno) y Aurelio Delgado, cuñado y jefe de la secretaría de Adolfo Suárez en sus años de Presidente del Gobierno, casado con la hermana de Adolfo, Carmen. Aurelio fue un gran amigo y trabajó mucho hasta su muerte hace dos años y medio, en el fomento y desarrollo de laAsociación para la Defensa de la Transición.
Años después Aurelio también participó en unas jornadas que sobre la Transición se celebraron en Torrelavega organizadas por el entonces primer teniente de alcalde, Pedro García Carmona. De aquellas jornadas recuerdo la excelente conferencia sobre prensa y libertad de aquel tiempo que impartió el académico y jurista, Pedro Crespo de Lara, participando también -que recuerde- concejales como Higinio Priede y Pedro Lobeto.
Conste aquí mi homenaje hacia todos ellos que desde sus posibilidades y circunstancias del momento, participaron en aquella importante etapa de la política (conmayúsculas) de España. Y el recuerdo más querido para Enrique Múgica, persona de gran sentido común que tanto aportó a la Transición y a la historia democrática de nuestro país.



