LA HINCHADA GIJONESA dejó sentir su calor, generosa y entregada sin condiciones al seleccionado. Al final de la sesión, los jugadores se agruparon en el centro del campo para aplaudir a los aficionados.
Empatados a puntos en la cabeza del Grupo I de la fase de clasificación para elMundial de Brasil 2014, la campeona del mundo y los ‘bleus’, que se miden a Georgia, no pueden desviar la atención de sus partidos de mañana para jugarse el todo por el todo en el Stade de France donde parece que se resolverá el primer puesto y, por lo tanto, el billete directo a la cita mundialista, aunque aún les quedarán tres choques a cada uno.
Sin embargo,Españasí pensará en el partido del martes, obligado en parte por el estado físico de algunos de sus jugadores, en concreto de sus dos ‘cerebros’.
En teoría, Xavi Hernández, por sus molestias musculares, será reservado para medirse a los de Didier Deschamps, lo mismo que Xabi Alonso, cuyas molestias en el pubis ya le hacen ser usado con mucha precaución en el Real Madrid.
Esto obligará a Del Bosque a modificar su habitual equipo base, y tendrá que buscar nuevos acompañantes a Sergi Busquets, con la más que posible renuncia a jugar con el doble pivote, como ya hiciera en la visita de Francia a Madrid, en este caso por las bajas en defensa que provocaron que el mediocentro azulgrana jugase de central.
Las posibilidades pasan por sacar de la banda a Andrés Iniesta y meterle junto a su compañero de equipo como en el amistoso ante Uruguay, lo que abre las puertas de la titularidad a Santi Cazorla, animado por jugar en su tierra.
Dada la entidad del rival, el seleccionador será menos ‘precavido’ y optará por sus jugadores de talento en detrimento de otro mediocentro como Javi García. Las otras dudas vendrán sobre si habrá ‘9’ o ‘falso 9’, de cara a lo que pueda suceder en París, con más opciones para la primera por la presencia de David Villa, sobre el que el seleccionador se deshizo en elogios.
El ‘Guaje’ no está todavía al cien por cien pero llega revitalizado por sus continuidad, acompañada de goles con el FC Barcelona, y por el hecho de jugar en el estadio que le vio ‘crecer’ con el Sporting, por lo que gana enteros por delante de Álvaro Negredo, también haciendo goles y que ofrece otras prestaciones.
También será una oportunidad para ver quien es el sustituto en la portería del lesionado Iker Casillas. Del Bosque señaló a Víctor Valdés para el puesto, por lo que parece que será el que lo vuelva a hacer en el examen ante Francia.
En defensa, no habrá cambios y Sergio Ramos capitaneará al equipo junto a Gerard Piqué para convertirse en ‘centenario’.
GRAN AMBIENTE EN GIJÓN
Setenta y cinco minutos antes de la hora prevista para el inicio del entrenamiento, varios miles de aficionados formaban largas colas ante las puertas de acceso a El Molinón. Los primeros de cada fila llevaban allí desde antes de las cuatro de la tarde. En ese momento, con el estadio aún cerrado al público la megafonía de El Molinón ensayó el himno de España. Fue el chupinazo que estaba esperando una afición entregada. Al estilo de los grandes partidos en las fases finales de Mundial o Eurocopa, los seguidores levantaron los brazos y empezaron a entonar el clásico «chantatachanta» al ritmo de la música. Era evidente que la gente tenía ganas de marcha.
Al abrirse las puertas comenzaron las carreras para ocupar los mejores sitios, los más próximos al terreno de juego. Unos diecisiete mil aficionados accedieron finalmenthe a las gradas del estadio gijonés. La zona de la Tribunona quedó reservada para los medios de comunicación, autoridades e invitados de los futbolistas. Allí se pudo ver, también al entrenador del Sporting, José Ramón Sandoval, y a los futbolistas rojiblancos David Rodríguez y Cristian Bustos, además de algunos de los responsables del club. El estadio, que presentaba un ambiente excepcional, atronó cuando Arbeloa saltó al césped liderando el grupo de futbolistas.
La selección fue jaleada de principio a fin. Cada sprint, cada gol, cada parada… La temperatura iba subiendo en el campo a medida que los futbolistas se acercaban a una u otra grada. Pero el gran protagonista fue David Villa. El Guaje jugaba en casa y se notó desde el minuto uno. La expectación era máxima cada vez que entraba al remate o que recibía el balón y al final la afición explotó coreando su nombre. También Mata y Cazorla tuvieron su cuota de cariño en grandes dosis. Otro de los momentos estelares de la tarde fue cuando Sergio Ramón culminó uno de los ejercicios de remate con un espectacular gol de chilena. Al final del encuentro, los tres asturianos se acercaron a la zona en la que se ubicaban sus familiares y amigos y charlaron unos minutos con ellos antes de retirarse.
La selección notó el calor de una hinchada generosa, entregada sin condiciones al equipo de todo, y lo agradecieron al final de la sesión, cuando se agruparon en el centro del campo para aplaudir a los aficionados.
Como no todos los días uno puede ver de cerca a sus ídolos, varios centenares de seguidores apuraron hasta las últimas consecuencias su presencia en El Molinón y se arremolinaron tras el entrenamiento ante el portón de salida del garaje para ver la salida del autocar de la selección española. Lo de ayer fue sólo un entrenamiento. Esta tarde la afición asturiana volverá a dar su máximo apoyo a la selección española por si necesita unas dosis de empuje extra. España nunca pierde en El Molinón. Por algo será.


