Durante toda la mañana han participado en una iniciativa solidaria promovida por el Ayuntamiento de Santander en la Plaza Porticada, donde se ha intercambiado un kilo de alimentos no perecederos por unos bombones
Alumnos de los colegios San Martín, Kostka, Haypo y de la Fundación Obra San Martín y vecinos de Santander han acudido esta mañana a la Plaza Porticada para entregar “alimentos de todo corazón” a la Cocina Económica para ayudar a las familias más necesitadas.Al ritmo de la música del saxofonista Naim “Wacho”, que ha interpretado, a petición de los escolares, temas como Ai se eu te pego, Bara bara bara bere o Mr. saxo beat, han esperado su turno para depositar un kilo de alimentos no perecederos a cambio de unos bombones, entregados por Nestlé y la Asociación de Cocineros de Cantabria, para esta iniciativa solidaria.La concejala de Dinamización Social, Carmen Ruiz, agradeció la respuesta que, una vez más, ha tenido entre todos los vecinos del municipio, tanto adultos como niños, esta nueva acción promovida desde el equipo de gobierno del Consistorio santanderino con el objetivo de ayudar a los demás.“Tan sólo durante la mañana se han recogido más de 800 kilos de alimentos no perecederos”, resaltó la edil, quien anunció que la entrega continuará esta tarde y mañana, viernes, en horario de mañana, de 9:00 a 14:00 horas, y de tarde, entre las 16:30 y 19:00 horas, en el Centro Cívico de la calle San José número 10.En este sentido, recordó que el Ayuntamiento de Santander se ha propuesto aprovechar cualquier frente, tanto desde la cultura, el deporte o la dinamización social como un día especial como el del amor para recordar a todo el mundo que un pequeño gesto puede ayudar a quienes más lo necesitan.“La Cocina Económica gracias a este gesto, que queremos que todo el mundo entienda como muy bien intencionado, para ayudar a los demás, podrá resolver hoy y mañana la comida de muchas familias y eso es lo único que importa y lo que pretendemos”, recalcó Ruiz.La concejala de Dinamización Social aseguró que el Ayuntamiento de Santander ha logrado implicar a empresas, entidades y vecinos y que colaboren con alegría.“En este caso, se han sumado a nuestra llamada Nestlé, la Asociación de Cocineros de Cantabria, Nespresso, los artistas Naim “Wacho” y Raúl Alegría, colegios y vecinos”, resaltó la edil, quien insistió en que “la idea es que, entre todos, podemos hacer que quienes más lo necesitan se sientan mejor, acompañados y jamás olvidados”.Por su parte, Sor Asunción Echarri, directora de la Cocina Económica, reconoció que no deja de sorprenderse por la creatividad del Ayuntamiento de Santander y de sus vecinos y aseguró que es maravilloso buscar oportunidades para ayudar a los demás ya que, en su opinión, “saber vivir los pequeños momentos es la clave de la felicidad”.En la misma línea, señaló que actividades como la campaña “alimentos de todo corazón”, impulsada por el Consistorio santanderino, permiten descubrir muchos gestos anónimos de amabilidad, bondad y generosidad, que definió como participaciones del amor con mayúsculas al que todos aspiramos y deseamos.La religiosa agradeció la colaboración de los vecinos que hace posible que la Cocina Económica desarrolle una intensa actividad cada día, que comienza, a primera hora, con los desayunos.“Ofrecemos atención personalizada en el trabajo social con el objetivo de buscar soluciones, junto con otros entes sociales, servimos comidas, y llenamos prácticamente dos veces al día nuestro comedor dotado con 125 plazas, atendemos cada noche un centenar de cenas y a un sinfín de personas que acuden a nosotros para pedir comida como pasta, arroz o legumbres, todo lo que en una economía doméstica es primordial”, relató Sor Asun.La religiosa añadió que las Hijas de la Caridad son privilegiadas ya que pueden hacer y colaborar con los demás, gracias a lo que otras personas les entregan y al trabajo desinteresado de profesionales, voluntarios, instituciones, entidades, empresas y muchísimos ciudadanos anónimos.



