Género: Teatro clásico
Autor: FRANCISCO DE ROJAS ZORRILLA
Versión: Fernando Ramos
Director: PACO CARRILLO
Intérpretes: María José Guerrero, Beatriz Solís, Pedro Montero, Fernando Ramos, Rubén Arcas, Dani Jaén y Manuel Manárquez
Producción: “Verbo Producciones y Festival de Teatro Clásico de Cáceres
Sala: Pereda
Crítica: El teatro clásico a la búsqueda de una rabiosa actualidad es el principal retrato de la representación de la versión de Fernando Ramos, fundador de Verbo Producciones, de la obra, “Entre Bobos Anda el Juego”, del autor clásico, Francisco de Rojas Zorrilla, no confundir con Fernando de Rojas autor de, “La Celestina o la Tragedia de Calisto y Melibea”.
Sí sabemos que el autor original, De Rojas (1607-1648) es un alumno aventajado de Calderón de la Barca. Creemos que Ramos el adaptador, suponemos para traer el asunto a nuestro tiempo, “Una hija obligada por su padre, por intereses, a casarse con determinado hombre o caballero, lo que supone a la mujer sólo cambiar de yugo. Primero del padre, luego del marido, al que ni siquiera conocía. Por tanto pervierte totalmente el texto al desaparecer el verso, de estilo, ya decimos muy calderoniano a pesar de estar escrito la comedia estilo vodevil.
Para ello, se carga sin ningún miramiento todo el valor literario del teatro clásico español, para dejar los principios éticos inherentes al teatro del 1600. Siempre en pos, mal creído de hacerla entendible a un público de hoy. Unos diálogos, que al romperse la métrica del verso, en algunos casos, resultan anodinos, con pérdida de fuerza dramática. A los que se integra una serie de “Morcillos” hechos referentes a la actualidad, fuera de texto original, rompedores del ritmo clásico de todo lo demás.
A todo ello, se ha creado al montaje unos diálogos cantables como una especie de banda sonora extraña en la que reconocemos temas de Raphael y otros cantantes de ahora. ¡Qué quieren que les diga!, para una obra de estas características me parece un error grandísimo.
No todo es negativo en esta función. A unos muy buenos intérpretes con una excelente vis cómica, no podemos olvidar que se trata de una sátira, hay que destacar igualmente una colorista escenografía, para dar un tono actual sensato, mucho más acorde que la adaptación literaria.



