MANUEL BARTOLOMÉ Y JOSÉ RAMÓN SAIZ glosaron su recuerdo en un acto que contó con la presencia de casi un centenar de personas y de representantes municipales, además del alcalde de Cartes.
El salón de actos de la sede cameral (calle Ruiz Tagle ,6) acogió la noche del jueves el primer encuentro «Torrelavega, una ciudad de libro», organizado por las editoriales de la ciudad Librucos, Quálea, Latitud Norte y Los Cántabros y un grupo de amigos amantes del libro, la edición y la cultura en general, figurado entre los convocantes varios directivos de la Sociedad Cántabra de Escritores.
El segundo de los actos ha sido un homenaje póstumo al impresor y editor Pepe Quinzaños, cuya viuda, Pilar e hijos se encontraban entre los asistentes. Ha sido el académico y doctor en periodismo, José Ramón Sáiz, el encargado de hacer la glosa a través de su identidad y amistad con el fallecido empresario de las artes gráficas. Sáiz ha destacado, con cierta emotividad, que Pepe tenía dividido su corazón en tres partes: Santander, donde nació; Torrelavega, donde vivió y ejerció su profesión y Cartes, donde hizo muchos amigos y lo adoptó.



