Con otra abstención altísima, como en la primera vuelta, esta vez del 54%, el gran perjudicado ha sido la fuerza política del presidente del país.
El domingo, además de celebrarse laselecciones andaluzasy las presidenciales deColombia, también hubo momento para la segunda vuelta de laslegislativas de Francia.
En ellas, el partido del recién reelegido presidenteEmmanuel Macron,Ensemble, ganó pero perdió la mayoría absoluta que tenía hace 5 años.
Por su parte, éxito moderado del experimento de la unidad de las izquierdas de Francia, comandadas porJean-Luc Mélenchon, que se quedaron más lejos del triunfo de lo que se esperaba, y no serán determinantes durante la próxima legislatura.
Por último, está de celebración la ultraderecha deMarine Le Pen, puesto que por primera vez consigue grupo propio en la Asamblea Francesa.
Con otraabstención altísima, como en la primera vuelta, esta vez del 54%, el gran perjudicado ha sido la fuerza política del presidente del país.
Ensemble ganó en las urnas de nuevo, pero esta vez apenas ha logrado unos245 diputados(el recuento sigue en marcha), lejos de los289 que dan la mayoría absolutay la estabilidad política. El partido de Macron evitará apoyarse en la izquierda y tendrá que hacerlo en la derecha tradicional, del partidoRepublicanos, la formación que en su día lideróNicolas Sarkozy. Este partido aportará 64 escaños, más que suficientes. Ya ha avisado que estará en la oposición, pero los conservadores se saben importantes para el gobierno impulsado por Macron y liderado precisamente por una ex del partido como esÉlisabeth Borne.
Mientras tanto, alegría contenida en las filas de la izquierda.NUPES, la coalición que creóMélenchonal estilo de la que quiere lograrYolanda Díazen España, logró unos131 diputadospero fracasa en su intento de ganar estas elecciones y ser determinantes durante la legislatura. Eso sí, como primer experimento social ha funcionado y ha conseguido convencer a votantes de distintas fuerzas como los socialistas, comunistas, ecologistas y la nueva izquierda que impulsa el propio Mélenchon con su partido Francia Insumisa.
Menos ha gustado a la mayoría de los franceses ver brillar a Le Pen, que si en las presidenciales logró ser segunda y hacer peligrar a la política tradicional francesa, ahora ha conseguido otro hito.
Esta vez ha conseguido que su partido,Agrupación Nacional, volviera 36 años después a tener grupo parlamentario propio en la Asamblea Nacional trasobtener 89 diputadosy convertirse en tercera fuerza política nacional a nivel parlamentario.


