Los socialistas santanderinos han presentado una moción al próximo pleno en la piden además que el Ayuntamiento de Santander asuma el compromiso de apoyar actos “para erradicar esta lacra social”.
El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Santanderproponeque la capital cántabra sea declarada ‘Ciudad Libre deRacismo’ y en la que se proclame“el derecho de toda persona a vivir libremente y sin presiones de acuerdo a su raza, creencia o identidad”.
Los socialistas santanderinos han presentadouna moción al próximo pleno en la piden además queel Ayuntamiento de Santander asuma el compromiso de apoyar actos “para erradicaresta lacra social”.
Asimismo, reclamanque se pongan en marcha campañas educativas, de concienciación y formaciónde la sociedad en general y del alumnado, familias y profesorado en particular.
La portavoz adjunta, AnaSanturtún, destaca que los ayuntamientos, al ser la administración más próxima a los ciudadanos, “no pueden estar al margen de la lucha contra el racismo y la xenofobia “mientras exista una sola persona amenazada o agredida por su raza, sexo o creencia”.
Para ello, la edil solicita que seestudie con los Institutos y Colegios de la ciudad la elaboración de una Plande Prevención del Racismo en elque participen las concejalías de Juventud, Educación y Salud, así como la de Dinamización Social, Inmigración y Cooperación al Desarrollo.
“Cada acto xenófobo y racista es una violación de los Derechos Humanos y un atentado contra nuestra Constitución, que consagra la igualdad y condena todo tipo de discriminación”,detallaSanturtúnen lamoción.
Ajuicio de la portavoz adjunta, el Ayuntamiento de Santander“debe siempre”apoyar a las víctimas “para que se sientan arropadas por“una sociedad diversa, tolerante y justa”,fundamentada en los principios democráticos“que inspiran nuestras leyes y en el sistema de libertades que garantiza nuestra Constitución”.
Santurtúnrecuerda que las protestas que han estallado y se han extendido por todo el mundo tras difundirse el video en el que un policía blanco presiona con su rodilla el cuello del afroamericano, George Floyd, asfixiándole hasta la muerte, “no pueden sernos indiferentes”.
Por último,considera que la violencia racista y xenófoba“no debe entenderse como una cuestión de índole privada”, ya que “es un problema que nos concierne a todos, como miembros activos de una sociedad”.



