El elemento desencadenante de la catástrofe fue el fuerte vientode dirección sureste que, desde la tarde del día 15 de febrero, azotó la ciudad, acompañado por una depresión atmosférica de gran intensidad.
AYER, SÁBADO, en el programa semanal Documentos de Radio Nacional de España se emitió un programa de casi una hora de duración dedicado al incendio de Ssantander. Se escucharon voces de Pepe Hierro, José Luis Casado Soto, Carmen González Echegaray, Pancho Cossío y Chencho Cubría que con sus voces -buena parte de éstos ya están fallecidos- se evocó la tragedia sucedida en la capital cántabro hace ya 79 años. El programa se puede escuchar al estar grabado a disposicion de las personas que tengan interés en este tema.
El 15 de febrero de 1941, en Santander se desató una catástrofe que la cambiaría para siempre.Un incendio, azotado por un intenso viento sur, devoró el centro de la ciudad, dejando con ello unas 10.000 personas sin hogar y 120.000 metros cuadrados de ruinas y escombros, donde hasta ese momento se aglutinaba el 90 por ciento de la actividad comercial.
Origen del incendio de Santander
El elemento desencadenante de la catástrofe fueel fuerte vientode dirección sureste que, desde la tarde del día 15 de febrero, azotó la ciudad, acompañado por una depresión atmosférica de gran intensidad. Hubo rachas de hasta 180 kilómetros por hora.
Cómo en otros muchos incendios históricos, los orígenes del incendio de Santander no quedan detallados en la información de la época. El objeto desencadenante varía según la fuente. Unos aluden a una chimenea del número 20 de la calle Cádiz, otros a un cortocircuito.
Consecuencias del incendio de Santander
Debido a la extrema pobreza de este periodo,no es de extrañar que se sucediesen todo tipo de accidentes debido a material anticuado o a que estuviera mantenido deficientemente,sin cumplir las condiciones de conservación. Muchos de estos accidentes provocaron enormes pérdidas materiales y humanas.
En plena posguerra tras una reciente Guerra Civil,los habitantes de Santander recibieron la solidaridad,no sólo de los cuerpos de emergencia de su ciudad y de otras muchas que acudieron a socorrerles, sino también de diferentes entidades y multitud de particulares. Las donaciones de ropa, alimentos y dinero metálico llegaron desde todos los puntos de una España empobrecida. Y también desde el extranjero.



