Margall explicó que ERC quiere «resolver el conflicto político» y confirmaba: «Hoy les damos un margen de confianza para que el diálogo y la negociación avance. No discutimos sus objetivos de estabilidad presupuestaria.
Por 169 votos a favor y 150 en contra, el Gobierno de Sánchez ha sacado adelante el techo de gasto y el objetivo de déficit hasta 2023. Entre los votos a favor ha destacado el del diputado del PRC.
LA VOTACIÓN
El Gobierno ha sacado adelante este jueves en la votación que tuvo lugar en el Congreso eltecho de gasto y el objetivo de déficitmarcado para 2020. Tras la reunión con la comitiva catalana en la mesa de diálogo celebrada en Moncloa, PSOE y Unidas Podemos tenían casi garantizada laabstención de ERCy sus 13 diputados, con lo que prosperó el trámite parlamentario.
El diputado de esta formaciónJoan Margalllo confirmaba esta mañana en el estrado del Congreso pocas horas antes de la votación, durante el debate previo. Margall explicó que ERC quiere «resolver el conflicto político» y confirmaba: «Hoy les damos un margen de confianza para que el diálogo y la negociación avance. No discutimos sus objetivos de estabilidad presupuestaria, sino la continuidad de la Mesa de negociación». Eso sí, ya en materia económica y financiera, reprochó al Gobierno: «MinistraMontero, señores del PSOE, no nos gusta nada su techo de gasto ni su senda de déficit. Como tampoco nos gusta nada que no nos paguen los más de 400 millones del IVA que nos deben o tantas otras cosas».
Pero dejó claro por qué se abstendrán y no obstaculizarán la aprobación del techo de gasto ni el objetivo de déficit: «Ayer se dio cumplimiento a la insistente reivindicación catalana de establecer una Mesa de Negociación para resolver el conflicto. Ya habrá tiempo de ver cuál es el resultado, cuyos acuerdos, serán ratificados por el pueblo de Catalunya mediante una consulta».
Éste es el primer paso previo a la tramitación de losPresupuestos Generales, que también deberán contar con este apoyo indirecto de los republicanos catalanes. Se espera, sin embargo, que Junts x Catalunya, pese a la reunión, vote en contra, como hizo con la investidura dePedro Sánchez.
En varias entrevistas concedidas este jueves por una parte y otra, nadie quería confirmar al cien por cien que en la reunión de Moncloa de ayer se hablase de este apoyo para sacar adelante el techo de gasto y la senda de déficit. NiPere Aragonès(ERC-vicepresidente Generalitat) niCarmen Calvo(PSOE-vicepresidenta del Gobierno central) se han atrevido a confirmar tal extremo, pero por sus palabras dieron a entender que hábra apoyo parlamentario.
Diversos medios aseguran, no obstante, que en la mesa sí se negoció que seaprueben las cuentas del Estado, que podrían estar listas y aprobadas para mediados-finales de marzo, con lo que se cumpliría el gran objetivo del Ejecutivo de coalición entre socialistas y morados. A cambio, ERC y JxCat esperan impulsar la negociación para tratar asuntos tan delicados como la solicitadaamnistía de todos los presosdel procés soberanista o una ley de referéndum para permitir laconsulta independentistaen Cataluña tras el referéndum ilegal de 2017. También se aspira a arrancar de Madrid un compromiso para introducir elderecho de autodeterminaciónen algún punto.
Sin embargo, elcomunicado oficial de ayerera claro: sólo se habló de que la mesa tenga unareunión ordinaria cada mes, que los presidentes de Gobierno central y el de la Generalitatse puedan ausentaren algunas de ellas sin que suponga que pierdan peso estas reuniones y, ojo al cuarto punto y que es el más importante, un compromiso para que «cualquier acuerdo que se adopte en el seno de la mesa se formulará en elmarco de la seguridad jurídica». Un requisito impuesto por Moncloa para evitar especulaciones sobre concesiones a Cataluña fuera del espíritu de la Constitución de 1978.


