El portugués, una apuesta personal del presidente Florentino Pérez, se despedirá con sólo dos títulos en su haber (1 liga y 1 Copa) en tres años, un paupérrimo bagaje que empeora la gestión de Florentino al frente del club de Chamartín.
La derrota delReal Madriden la final de Copa en el Bernabeu ha confirmado el fiasco total del club más rico del mundo en una temporada en la que aspiraba a conquistar su décima Champions League. La ausencia de títulos ha obligado aJosé Mourinho, técnico madridista, a reconocer el fracaso de su gestión al frente del equipo, algo que con toda probabilidad supondrá su marcha en junio. El portugués, una apuesta personal del presidenteFlorentino Pérez, se despedirá con sólo dos títulos en su haber (1 liga y 1 Copa) en tres años, un paupérrimo bagaje que empeora la gestión de Florentino al frente del club de Chamartín.En los diez años que el presidente de ACS ha estado dirigiendo la nave blanca el equipo ha conquistado cuatro títulos de los 30 que ha disputado. Tres ligas de diez, una Champions League y una Copa del Rey es todo lo que ha logrado para las vitrinas del considerado el mejor equipo del siglo XX.En su primera etapa, de 2001 a 2006, el Madrid ganó dos Ligas y una Champions, todo bajó la dirección de Vicente del Bosque (2000 a 2003), que el presidente decidió despedir sin motivo aparente. En el resto de su mandato el Madrid no volvería a levantar un sólo título.Cuatro años después y con energías renovadas, Florentino Pérez decidió regresar a la presidencia del club con un ambicioso proyecto. El Barça de Guardiola dominaba en España y en Europa, por lo que el primer año decidió hacer una gran inversión para reforzar el equipo. Pese a ello, los títulos siguieron sin llegar, por lo que contrató a Mourinho, único entrenador que había logrado eliminar del Champions a su máximo rival.El portugués logró la Copa en el primer año y la Liga el segundo, el del adiós de Guardiola como técnico azulgrana. Pero en este curso los títulos han vuelto a brillar por su ausencia. Por el camino Florentino decidió dotar de poderes absolutos a un técnico polémico, que se llevó por delante a todos aquellos que no comulgaban con sus tácticas.
Después de dos años peleándose con árbitros, instituciones, equipos rivales, periodistas e incluso miembros del club como Jorge Valdano, Mourinho afiló su mensaje esta temporada y dirigió sus ataques hacia su propia plantilla. Sus últimas confrontaciones las ha tenido con el capitán Iker Casillas y hasta con uno de sus fieles, el portugués Pepe. Ello le condenó definitivamente ante la prensa y la afición, que ha terminado pitándole en algún encuentro esta temporada.La realidad de un equipo de fútbol se mide con títulos. Y Mourinho ha estado lejos de lo que se esperaba de él. Pero el estado de crispación y depresión con el que deja al club amenaza también con afectar al presidente, que este verano se juega la reelección en unas elecciones sin mucha oposición.Pero si después de una década al frente del Real Madrid el balance no puede ser más negativo en cuanto a títulos, en lo económico el club se ha gastado unos 860 millones de euros. Esta inversión no ha servido para lograr la ansiada décima y, al contrario, el Real Madrid es hoy un equipo dividido en lo social y acuciado en lo deportivo.
DERROTADO.
ElReal Madridperdió una nuevaCopa del Reyen su estadio, como en 2002. Con Iker Casillas en el banquillo, como 2002. Por 1-2, como en 2002, como en elCentenariazo. No se le da bien al equipo blanco jugar partidos decisivos en su campo, donde ha perdido siete de las nueve finales coperas disputadas. Todo lo contrario que alAtlético de Madrid, que ha encontrado una mina en el coliseo blanco, donde ha ganado la mitad de sus títulos nacionales.
El duelo no fue bonito, ni vistoso, ni atractivo. Intensidad, garra, lucha sí que hubo, pero se les supone más a dos de los tres mejores equipos de España. El talento se concentraba en Ozil, Cristiano Ronaldo, Arda Turan y poco más. El resto aportaban voluntad más que calidad. El propio Falcao, decisivo en el gol de Diego Costa, se llevó la pelota ante la presión de dos rivales más por fuerza y empuje que por brillantez. El Real Madrid mandó tres balones al palo, sí, pero su gol fue a balón parado, en un saque de esquina situado milimétricamente por Ozil en la cabeza de Cristiano Ronaldo. También el decisivo tanto de Miranda fue en un córner.
Con la eliminación de la Champions y la decepción de la Liga en la retina, tanta tensión, tanta decepción, tanta responsabilidad acabó estallando por los cuatro costados con la expulsión de un alterado Cristiano Ronaldo. El luso lanzó una patada desde el suelo a la cara de Gabi que hizo sangrar por la nariz al capitán rojiblanco y provocó una pelea multitudinaria entre ambos banquillos en la que incluso participó Pepe, que no estaba ni convocado.
PROLEGÓMENOS
Real MadridyAtlético de Madridqueman esta noche su último cartucho en lafinalde la Copa del Rey,que se disputa en el feudo madridista –por la capacidad del estadio– a las 21:30 horas. A ambos les queda una bala en la recámara para cerrar con nota este ejercicio. En el caso de los madridistas la derrota supondría acabar el año en blanco y un estrepitoso fracaso.
Los de JoséMourinhollegan a la cita necesitados de victoria para paliar sus males y olvidar una temporada repleta de polémica y desencuentros entre el equipo técnico y los jugadores. Los blancos dieron la Liga por perdida desde los primeros compases y cayeron ante el Borussia Dortmund en las semifinales de la Champions League. La ansiada ‘décima’ tendrá que esperar y un triunfo en la final de la Copa podría aliviar las tensiones; y a buen seguro unirá al equipo, aunque sólo sea durante noventa minutos.
Probablemente se trata del último partido importante del técnico luso como entrenador del club de Concha Espina. Mourinho, que fue fichado para ganar títulos, de no vencer esta noche abandonaría el club con un bagaje de una Copa en 2011, y la Liga y la Supercopa en 2012. Ayer no compareció ante la prensa, y tampoco lo hizo su segundo, Aitor Karanka, en el que ha sido el último desplante del portugués al club presidido por Florentino Pérez.
Los de Diego PabloSimeonellegan a la final, arbitrada por Clos Gómez, con la tranquilidad de haber certificado su presencia en la próxima edición de la Champions League y con dos competiciones europeas logradas la temporada pasada en su currículum: la Europa League y la Supercopa de Europa. En ninguna de las dos finales, frente a Athletic Club y Chelsea respectivamente, partían como favoritos y aun así se llevaron el triunfo con actuaciones estelares de ‘El Tigre’ Falcao.
Los de la ribera del Manzanares llevan catorce años sin doblegar a los blancos en el Santiago Bernabeu. Sin embargo, la estadística en lo que se refiere a las finales de Copa es favorable a ellos. En total se han enfrentado en cuatro ocasiones. Los rojiblancos se han llevado tres triunfos, los tres en el Bernabeu (1960, 1961 y 1992); y el conjunto blanco sólo uno, en el Vicente Calderón (1975). Hace 21 años que colchoneros y merengues se vieron las caras por última vez en la final del torneo del KO. En aquella ocasión, los indios, comandados por Schuster, vencieron 2-0 a los vikingos de la ‘Quinta del Buitre’. Además, llevan dieciséis años sin entonar el alirón en la Copa. Curiosamente, el técnico argentino participó en aquella última conquista como jugador.
Ninguno de los dos equipos ha sido capaz de aguantar el envite del Barça este año en la competición doméstica y ambos se han quedado a medio camino de lograr sus objetivos en sus andanzas por el viejo continente. Ganar estaCopa del Reyno sería llevarse un trofeo más para las vitrinas del club; sería levantar un título más que el eterno rival esta temporada. Un Real Madrid plagado de suplentes se impuso 1-2 en el último choque disputado entre los finalistas, en el Vicente Calderón; y en el duelo previo, y en el partido de ida, venció 2-0 en el Bernabeu.
Simeone tendrá su once de gala
Simeone, que nunca ha vencido al Real Madrid como jugador ni como entrenador, ha desvelado sus cartas antes del partido. Contará con su once de gala, con Radamel Falcao y Diego Costa por delante. Los elegidos son Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Arda, Gabi, Mario, Koke; Diego Costa y Falcao. El turco Arda Turan, que ya reapareció hace tres partidos, estará en plenas condiciones de jugar tras recuperarse de un esguince de tobillo. El Dortmund enseñó el camino a los pupilos del porteño: taponar a Xabi Alonso para dificultar la creación del juego blanco. Mario Suárez y Gabi Fernández tendrán la función de desactivar el centro del campo madridista e impedir las galopadas de Ozil y Cristiano en busca de la portería de Courtois.
La referencia de los blancos será una vez más Cristiano Ronaldo; necesitado de las asistencias y el juego de Mesut Ozil, que ha apurado los plazos para estar en la final. Después de la lección germana, es posible queThe Special Onealinee a Modric en detrimento de Khedira, ya que el croata tiene más salida de balón que el alemán. Tras la lesión de Raphael Varane la semana pasada, se espera que sea Albiol quien juegue junto a Ramos en el eje de la zaga y la otra gran duda se plantea en la delantera, donde ni Benzemá ni Higuain tienen asegurado el puesto. El once probable que sacará el de Setubal lo formarán Diego López; Essien, Sergio Ramos, Raúl Albiol, Coentrao; Khedira o Modric, Xabi Alonso; Di María, Özil, Cristiano Ronaldo; y Benzema o Higuaín. Casillas, el capitán, vivirá su tercera final en el banquillo.
Los de la ribera del Manzanares no derrotan a los blancos desde 1999 y el propioSimeone ha reconocido la dificultad a la que se enfrenta, pero no se da por vencido y deja la puerta abierta a dar la campanada: “Ellos son mejores, pero a un partido…”.



