Sería el peor dato registrado en toda la serie histórica del Instituto Nacional de Estadística, que comenzó en 1970.
ElFondo Monetario Internacional(FMI) ha actualizado este martes sus estimaciones macroeconómicas para España y las ha empeorado de forma significativa como resultado del impacto delcoronavirus Covid-19, de forma que ahora espera quecierre 2020 con un paro del 20,8% y una caída del producto interior bruto (PIB) del 8%.
Lapandemia del coronavirusCOVID-19 está infligiendo enormes y crecientes costos humanos en todo el mundo, explica el FMI en sus previsiones de esta crisis.
Para proteger vidas y permitir que los sistemas sanitarios puedan hacer frente a la situación ha sido necesario recurrir a aislamientos, confinamientos y cierres generalizados con el fin de frenar la propagación del virus. La crisis sanitaria por ende está repercutiendo gravemente en la actividad económica.
Como resultado de la pandemia, se proyecta que laeconomía mundialsufra una bruscacontracción de -3% en 2020, mucho peor que la registrada durante la crisis financiera de 2008-2009.
En todo caso, son cifras globales, mientras que los países más golpeados, como algunos europeos, podrían ver una caída de hasta el 8% o del 10% de su economía.
En el escenario base, en el que se supone que la pandemia se disipa en el segundo semestre de 2020 y que las medidas de contención pueden ser replegadas gradualmente, se proyecta que la economía mundial crezca 5,8% en 2021, conforme la actividad económica se normalice gracias al apoyo brindado por las políticas.
«Es muy probable que este año la economía mundial experimente la peor recesión desde la Gran Depresión, que relegará a un segundo plano la recesión registrada durante la crisis financiera mundial hace una década», añade el FMI.
Según sus proyecciones, elGran Confinamiento, como lo llama, provocará una drástica contracción del crecimiento mundial.Para 2021se proyecta unarecuperación parcial, con tasas de crecimiento superiores a la tendencia, pero con un nivel del PIB que permanecerá por debajo de la tendencia previa al virus, y con mucha incertidumbre en cuanto al vigor de la recuperación.
Es posible, y quizás hasta probable, que se registren cifras de crecimiento mucho peores. Esto sucedería si la pandemia y las medidas de contención se prolongan, si las economías emergentes y en desarrollo se ven aún más golpeadas, si persisten las condiciones financieras restrictivas, o si se registran secuelas más duraderas y generalizadas debidas a cierres de empresas y desempleo prolongado.


