El martes decenas de personas participaron en el entierro organizado en Mata, su pueblo natal, perteneciente al municipio de San Felices de Buelna.
Con versos y rememorando los grandes momentos vividos. Así ha querido despedirse Miguel Güemes, histórico profesor todavía en activo del colegio deLa Corredoria, de la que fuera su mujer, la exauxiliar de enfermería delHUCAque en la madrugada del pasado viernes apareció estrangulada en su piso de Santander, supuestamente por un indigente de 38 años al que había abierto la puerta de su casa a causa de una enfermedad mental.
Después de que las autoridades entregaran el cuerpo de la mujer que en el momento de su muerte tenía 69 años, su exmarido y las dos hijas del matrimonio, María y Sara, pudieron por fin brindar ayer su último adiós a la que fuera representante sindical del hospital ovetense. Decenas de personas -informa La Nueva España- participaron en el entierro organizado en Mata, su pueblo natal, perteneciente al municipio de San Felices de Buelna.
El poema reza lo siguiente:
Aún quiero recordarla
cuando su piel era tersa
y la mía, de ella presa;
aún quiero recordarla
cuando era Deli,
cuando era fértil,
cuando era cierta,
cuando era dulce
con sus hijas pequeñas;
María, su bailarina
y Sara, nerviosa, inquieta,
siempre su más pequeña;
aún quiero recordarla
cuando su palabra era pelea
y quería ser verdadera;
aún quiero recordarla
cuando era joven
y sus ideas eran vaivenes
y eran verdes sus ojos verdes;
aún quiero recordarla
cuando yo tenía diecisiete
y ella andaba por los veinte;
cuando sus besos eran agua,
fresca, eterna y calma,
cuando el amor asomaba,
entre los primeros besos
que borraban la inocencia
de nuestra vida incauta;
aún quiero recordarla
cuando el amor cambiaba
entre enfados y silencios,
entre palabras altas
y entre caricias largas,
entre roces y deseos
entre aún nos queremos;
aún quiero recordarla
cuando la quise y era guapa
y su mirada no se quebraba,
cuando la vida aún quedaba
y entre suspiros se escapaba
Firma: Miguel Güemes


