La actuación del sr. Berdejo demuestra, primero, que usa información privilegiada para saber dónde embargar y, segundo, que precisamente por eso y por el hecho de embargar se demuestra su catadura moral.
Lavín y Verdejo en una de las juntas de la entidad racinguista
Las Peñas del Racing han salido al paso de la última actuación del exsecretario del Consejo de Ángel Lavín, Juan Antonio Berdejo, por la que ha logrado el embargo de las cuentas del Racing, para recordar que es de obligado cumplimiento el mandato de la Junta del 31 de enero por el que se obligaba a depurar responsabilidades a los anteriores Consejos y que es imprescindible y urgente avanzar por esa vía para evitar situaciones como la citada.
La actuación del sr. Berdejo demuestra, primero, que usa información privilegiada para saber dónde embargar y, segundo, que precisamente por eso y por el hecho de embargar se demuestra su catadura moral, la que todos conocemos y la que las Peñas reiteraron constantemente.
Pero la noticia del embargo no debe camuflar la realidad; esta situación, como otras, sea el juicio de Michell, la asunción de las carga de la empresa de jardinería y sus trabajadores o la admisión de otras absolutamente inasumibles y propiciadas por contratos de dudosa validez celebrados por el anterior Consejo, son consecuencia de no haber actuado aún conforme a lo aprobado en la Junta de Accionistas del pasado 31 de enero.
Es por todos sabido que la administración de Ángel Lavín está sujeta a depuración de responsabilidades. Y evidentemente, no todo lo que firmó ese señor, es susceptible de ser pagado si se demuestra o considera que es inaceptable desde el ámbito de la gestión diligente. Así, las más de sesenta causas judiciales abiertas son, muchas de ellas, meros caprichos; la demanda contra Babacar culpándole del descenso, las realizadas contra peñas y aficionados, algunas reclamaciones laborales, el caso Michell, la demanda contra la LFP, contra el Girona….
Es cierto que el Racing tiene una necesidad prioritaria, que no es otra que cubrir sus obligaciones presupuestarias para este ejercicio. Pero al mismo tiempo, no después, debe avanzar en la depuración de responsabilidades para evitar pagos que no debe ni tiene por qué realizar al estar los anteriores gestores sometidos a la acción social de responsabilidad por haber administrado de forma desleal y sin la diligencia de un buen empresario la entidad racinguista.
Avanzar ahí es tan prioritario, al menos, que lograr equilibrar el actual ejercicio, y todo tiempo que se pierda en ello es crucial, no sólo para la Entidad, sino para obtener credibilidad y confianza entre el racinguismo, algo crucial para los duros tiempos que vive la Sociedad. Si el Consejo está desbordado por la ingente cantidad de trabajo que hay, seguramente habrá entre el racinguismo abundantes voluntarios jurídicos que puedan echar una mano.



