Dentro de las actividades paralelas que pueden realizarse, está la visita a la carpa de la plaza Porticada, donde están expuestos todos los pasos procesionales así como recuerdos de la Semana Santa.
La jornada de Domingo de Ramos comenzó en Santander a las 10.30 de la mañana con la salida de las Cofradías Penitenciales portando el Paso ‘La Entrada en Jerusalén’ desde la Iglesia de San Francisco, recorriendo calles como Los Escalantes, Miguel Artigas, Cervantes, Becedo y Calvo Sotelo. Al tiempo, miles de visitantes han llegado a Cantabria para pasar estas vacaciones, con una importante ocupación en casas rurales, hoteles y campings. Aun no se tiene un balance de las previsiones, pero parece que la ocupación será alta.
Posteriormente y presidido por el obispo de Santander, Vicente Jiménez Zamora tuvo lugar a las 11.15 la Bendición de Ramos en la plaza Atarazanas con la posterior procesión de entrada en la Catedral. Tras la Eucaristía concelebrada, presidida Vicente Jiménez Zamora y con la asistencia de los Hermanos Nazarenos y Junta de Cofradías, partió la procesión de Ramos desde la plaza del obispo Eguino.
La Procesión de Entrada por las calles Alfonso VIII, Somorrostro, plaza del Obispo Eguino con acceso desde este punto a la catedral, donde se ha concelebrado –a las doce– la misa solemne con la asistencia de los hermanos nazarenos y la Junta de Cofradías. De regreso, la procesión accedió al Paseo de Pereda pasando por Marcelino Sanz de Sautuola, Hernán Cortés y plaza del Príncipe, acabando en la plaza Porticada. Esta procesión ha sido organizada por la Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Sagrado Descendimiento del Señor y Felipe Apóstol.
Dentro de las actividades paralelas que pueden realizarse, está la visita a la carpa de la plaza Porticada, donde están expuestos todos los pasos procesionales así como recuerdos de la Semana Santa. El horario de visitas es entre las diez de la mañana y las diez de la noche. La semana Santa en miniatura en El Zoco (Peñacastillo) puede visitarse entre las seis de la tarde y las diez de la noche.



