La sexta ola de la epidemia de covid-19 ha colapsado la atención primaria cántabra que, en realidad, ya estaba en situación de «saturación»
Durante su convalecencia por covid-19, muchos usuarios de la sanidad pública intentaron comunicar su positivo llamando al teléfono de su centro de salud, al hospital y a todos los números que encontraron delServicio Cántabro de Salud.
Pero tanto intento de comunicar no tuvo resultados efectivos. La sexta ola de la epidemia de covid-19 ha colapsado la atención primaria cántabra que, en realidad, ya estaba en situación de «saturación», según han venido declarado responsables sanitarios en los últimos meses.
Estamos viviendo desde hace unas semanas una situación extrema. Pero esa sensación de no dar abasto ocurre en muchos otros lugares en los que hace algún tiempo se administraba la sanidad con normalidad. El médico de familia viene percibiendo que vuelve a haber ciudadanos que no acuden al centro de salud por la saturación, y eso puede ser peligroso. Sin rapidez y accesibilidad no hay atención primaria. Es lo que está pasando en Cantabria y en su sanidad.
Pero es que el coronavirus en estas últimas semanasha vuelto a impedir que los centros de salud se planifiquen. Aunque las citas tardan más, la ciudadanía puede pedirlas libremente. Los casos de covid son como las urgencias: surgen cuando surgen y no se deben demorar. Entonces, se insertan a mayores en las agendas de los médicos, que ya están llenas. Ahora todo es cita previa. Cita previa para un simple análisis de sangre, cita previa una semana después para dar los resultados y, si todo es posible, mejor sin presencia.
Si además, como es el caso, el hecho de que pocos médicos participen en las urgencias, éstas se sobrecargan.En tiempos en los que ya se habla de endemia para referirse al covid —su transformación en una enfermedad habitual y de baja intensidad—, los jefes de servicio del centros de salud con los que hemos consultado recuerdan que la atención primaria tiene otros «problemas endémicos» que son viejos conocidos. El mayor es la burocracia, con un mensaje, más o menos, como el que sigue:los trámites ahogan a los médicos.
Y en otra cuestión existe una coincidencia general: la atención a la covid, que lo ocupa todo, está obligando a abandonar la atención a otras dolencias. Y esto es lo que estamos sufriendo todos los usuarios que asistimos a un proceso de desbordamiento de la atención primaria. Los médicos consultados -todos- reconocen este deterioro: que la atención sanitaria está desbordada, todo se deja para la cita previa y, en general, son muchas las dolencias de los pacientes que no se analizar. Todo, sin duda, porque no es fácil acceder a la atención presencial.



