Al acto de hoy se espera que asistan las primeras autoridades locales por el significado de esta cesión a la Coral de un patrimonio cultural extraordinario.
HOY, MIÉRCOLES, A LAS 18 HORAS se celebra un emotivo acto en la sede de la Coral de Torrelavega, como representa la cesión a la entidad coralista del centenario estandarte del Orfeón Torrelaveguense, coro de voces que fue fundado en 1894 por el musicólogo y organista Cándido Lucio Ramos. El estandarte del Orfeon se custodiaba hasta ahora por la familia Bouzán,desde que esta entidad se incorporó a la Coral hace varias décadas.
Emilio Centeno, actual presidente de la entidad coralista, y uno de sus miembros, Emilio Fallanza, a través del hijo de Pepín del Río, Alejandro, han mantenido varios contactos con la familia Bouzán hasta llegar a este acuerdo que fortalece el patrimonio cultural de Torrelavega por cuanto debe considerarse El Orfeón como una institución cultural torrelaveguenses del siglo XIX. Centeno habló con la concejal de Cultura, Esther Vélez, que con el presupuesto de su concejalía ha afrontado los gastos de recuperación del estandarte para su conservación, en torno a los seiscientos euros.
El estandarte delOrfeón, con más de cien años de historia, pasa de esta manera a manos de laCoralde Torrelavega con la que convivió entre 1925 y 1936. Mercedes Martínez, viuda de Antonio Bouzán, una de las grandes voces de losGarcilasos, entregó en 2020 la enseña al presidente de la entidad coralista, Emilio Centeno Udías y al miembro del coro de voces, Emilio Fallanza, tal y como hemos informado. Durante casi noventa años esteestandarteha estado depositado en un armario de la familia ya que Antonio Bouzán padre fue el último abanderado delOrfeón. LaConcejalía de Culturadel Ayuntamiento se ha hecho cargo del importe de la conservación de esta reliquia del canto en la ciudad, que será custodiada en la sede de laSociedad Coraltorrelaveguense. Los hijos del legendarioPepíndel Río, Rosa y Alejandro, han intervenido para que esta voluntad de los últimos componentes delOrfeónse hiciera realidad.
Al acto de hoy se espera que asistan las primeras autoridades locales por el significado de esta cesión a la Coral de un patrimonio cultural extraordinario.
Cándido Lucio Ramos (1864-1910), organista y director de ElOrfeón Torrelaveguense (De José Ramón Saiz en su obra Semblanzas Torrelaveguenses, tomo III).
Cándido Lucio Ramos fue el fundador delOrfeón Torrelaveguenseen la última década del siglo XIX. Nacido en Baltanás (localidad de la provincia de Palencia situada a unos treinta kilómetros de la capital), era hijo de Cándido Lucio natural de Castrogeriz (Burgos) y de María Ramos nacida en el pueblo palentino de Vertavillo, perteneciendo de niño al coro de la Catedral de Palencia donde estudió órgano y piano.
Cándido Lucio Ramos llegó a la villa de Torrelavega en 1884 y cinco años después, en 1889, se hizo cargo, previa oposición, de maestro organista en la iglesia parroquial de Torrelavega que lo era la deNuestra Señora de la Consolaciónque hasta 1936 se levantaba en la plaza Baldomero Iglesias o del Grano, si bien en aquel tiempo no existía órgano, sino armonio. Estas tareas las compaginó con la docencia musical como profesor de piano.
Casado en primeras nupcias con Pilar Mediavilla, del matrimonio nació su hijo, el maestro José Lucio Mediavilla (1890-1958) y su primera hija Pilar. Posteriormente se casó con Cándida Guerra Alcalde (hija de Lorenzo Guerra, otro de los biografiados) con la que tuvo cinco hijos: Rosa María, Cándido, Elvira, Ángel y Carmen. Uno de ellos, Ángel Lucio Guerra heredó de su padre un gran amor e identidad por la música, ejerciendo a partir de 1911 de ayudante del sacerdote y organista Félix Apellániz Jaúregui, que ese año ganó la oposición coincidiendo con la llegada como párroco de Emilio Revuelta (1).
En todo el acontecer local del último siglo y medio -desde que Torrelavega era Villa- en las costumbres y aficiones locales ha existido un nexo común, profundamente arraigado: el canto, la música y el folclore. Tanto elOrfeón Torrelaveguense-que según Pablo del Río nació en 1889-90-, como la aparición de otras rondallas, significaron los primeros pasos para la formación de unaBanda de Músicay el nacimiento, en 1925, de laSociedad Coral, una confirmación de la vocación por la música y el canto de Torrelavega y los torrelaveguenses (2).
Con su fundación bajo la dirección de Cándido Lucio Ramos, ya entonces organista de la iglesia deNuestra Señora de La Consolación, cuarenta voces masculinas comenzaron su andadura. Unos años de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX en los que se fundaron en España numerosas sociedades corales, registrándose competiciones entre las distintas agrupaciones de canto en las que, inevitablemente, participó siempre elOrfeón Torrelaveguense, que en estos lances conquistó varios galardones que promovieron un gran entusiasmo ciudadano (3).
El canto y la música en Torrelavega ha jugado un papel importante a medida de que la pequeña villa tomaba lasformasde ciudad. Varias rondallas o pequeños grupos “cantaban” en Torrelavega en los inicios del siglo XX, pero sobre todo el protagonismo se lo llevaba elOrfeón Torrelaveguenseque fue fundado en 1894 y dirigido hasta el año de su muerte, en 1910, por Cándido Lucio Ramos. Precisamente su puesto fue ganado en oposición por el sacerdote Félix Apellaniz que tiene un lugar relevante en el desarrollo musical de Torrelavega. En las fiestas de 1895, pocos meses después de alcanzar la villa el título de Ciudad, se instaló un templete en el centro de la ciudad para que elOrfeón Torrelaveguensecantara tres bonitas composiciones: “La Gitana”, “Los Trovadores” y “La Aurora” (4).
La agrupación integraba a cuarenta voces, algunas muy notables, de jóvenes y mayores de diversas clases sociales, era siempre precedida de su estandarte que era de raso blanco y llevaba bordado en oro, en el centro, una lira y un pentagrama, el nombre del orfeón y el año de su fundación. Los bordados habían estado a cargo de las señoritas Elisa de Miguel y las hermanas Leonor, Lola y Julia Aprais. El palo del estandarte contaba con una lira de plata, obra del joyero local Alfonso Pérez Gallego, comerciante con relojería y platería en la Plaza Mayor, que fue noticia por ser poseedor de un décimo del gordo de Navidad de 1911 que distribuyó en la ciudad (5)
Cándido Lucio participó activamente en la vida musical de la ciudad como organista, pianista, director de coros, compositor y profesor de música. Frecuentemente actuaba en elCírculo de Recreo,acompañando a los concertistas que venían a dar recitales. Era muy reconocida su versatilidad, lo mismo tocaba un vals que un rigodónoun tango que una plegaria o sinfonía religiosa.
Tuvo Cándido Lucio Ramos la gran oportunidad de intervenir en los actos religiosos de inauguración y bendición del templo de la Asunción. El 17 de agosto de 1906 intervino como maestro organista –puesto que había logrado en oposición- en la consagración de la iglesia por el obispo de Salamanca. El coro parroquial cantó la misma a tres voces y órgano, corriendo el panegírico a cargo del padre Salustiano Carrera.
Cándido Lucio falleció de cáncer de estómago el 2 de enero 1910 en su casa de la calle Argumosa, cuando contaba tan solo 46 años. En el acta de defunción firmada por el párroco de la Asunción, Ceferino Calderón Díaz, se indica que estaba casado con Cándida Guerra Alcalde, natural de Torrelavega, en cuyo matrimonio dejó cinco hijos. Era viudo de Pilar Mediavilla, de Herrera de Pisuerga, dejando dos hijos, llamados José y Pilar, menores de edad. Hijo de Cándido y de María, recibió todos los Santos Sacramentos y no hizo testamento.
Este palentino tan identificado con Torrelavega dirigió elOrfeónhasta su muerte, destacando otros directores como Enrique Mouteira (1924-1927); Claudio Sámano Calderón (1927-1929); Javier Fernández Gatoó (1929-1932) que introdujo en el coro voces femeninas y José Lucio Mediavilla (1932-1936) compositor, pianista y director, hijo de Cándido y Pilar Mediavilla (6).
Este grupo musical era una de las asociaciones culturales más acreditadas de aquella época. Actuaban en muchas de las fiestas y actos públicos que se celebraban en la antigua provincia de Santander, siendo muchos los jóvenes que pasaron por este coro. En 1910 vivían en Torrelavega, aproximadamente, una diez mil personas, siendo numerosos los torrelaveguenses que cantaron en elOrfeón Torrelaveguense.
La historia delOrfeón de Torrelavega-calificada de una “creación torrelaveguense hasta los tuétanos”(7)- se remonta, pues, a los últimos tiempos de Torrelavega en su dimensión de Villa, cuando un grupo de jóvenes, socialmente inquietos y tutelados por Cándido Lucio Ramos, crearon esta sociedad con objeto de aprender, entre otras cosas, el canto coral. Desde sus orígenes, este coro tuvo carácter amateur y sus miembros estaban unidos por el amor a la música y la convivencia.
En una de sus primeras imágenes tras su fundación a finales del siglo XIX, se ha podido identificar a personas relevantes de aquél tiempo como Emilio Revuelta, Cesáreo Fernández, Jacinto Otero, Remigio de la Rasilla, Gregorio Miguel, Diego Bragado, Gregorio Parraga, Victor Tejedor, Francisco González, Benito de la Fuente, Jesús Ubalde Miguel, Gabino Cortavitarte, José Palacio, Silverio Natural, José Molleda, Manuel Benítez, Eutiquio Baranda, Arcadio Villegas, Joaquín Cacho, Virgilio Gutiérrez, Cándido Lucio (director), Alfredo Alcalde, Federico Rodríguez Piró, Ramón Peña, José Manso, Vicente Hevia, Ángel García, Manuel Cuadrado y Andrés Vaquero. Es decir, un grupo humano formado por torrelaveguenses de pro por encima de cualquier diferencia social o ideológica (8).
NOTAS
1.Torre La Vega, Crónica Ilustrada del siglo XX, tomo I, p. 38, de José Ramón Saiz Fernández. EdicionesLos Cántabros, 2006.
2.Torrelavega en su historiade Pablo del Río Gatóo. Ayutamiento de Torrelavega, 1985.75 Años de Historia de la Banda Municipal de Música, 1987. Ayuntamiento de Torrelavega.
3.Torrelavega: Crónicas del Centenario, pp. 19-20 de José Ramón Saiz. Artículo del mismo autor publicado enAlertade 2 de noviembre de 1994.
4.Torre La Vega, Crónica Ilustrada del siglo XX, tomo I, p. 41, de José Ramón Saiz Fernández. EdicionesLos Cántabros, 2006.
5.BlogTorrelavega Antiguadel historiador Tomás Bustamante Gómez.
6.Torre La Vega, Crónica Ilustrada siglo XX, tomo II, p. 116. Ediciones Los Cántabros, 2007.
7.Artículo de Francisco Muriedas Diez enVecinosnúmero 230, con el títuloDel Himno de la Gimnástica.
8.Esta imagen se puede ver enTorre La Vega, Crónica Ilustrada del siglo XX,p. 38, de José Ramón Saiz y en el blogTorrelavega Antiguade Tomás Bustamante.


