El partido de Copa del Rey entre el Racing de Santander y el FC Barcelona no solo dejó imágenes deportivas. También volvió a evidenciar una escena ya habitual en Cantabria: el palco de los Campos de Sport de El Sardinero convertido en punto de encuentro del bipartidismo, siempre dispuesto a ocupar los mejores asientos cuando hay focos y cámaras.
PP y PSOE compartieron protagonismo en una noche señalada, copando el palco institucional mientras miles de aficionados llenaban las gradas y el Racing se dejaba la piel ante uno de los grandes del fútbol español. Entre los asistentes figuraba la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, junto al delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, además de varios consejeros autonómicos, como Roberto Media.
La escena no sorprendió a nadie. Cuando hay palco, el bipartidismo no falla. Lo que sí llamó la atención fue la presencia del portavoz socialista en el Ayuntamiento de Santander, Daniel Fernández, sin competencias, sin relación institucional directa con el encuentro y sin un papel claro que justificara su asistencia.
Fuentes consultadas apuntan a que Fernández ha convertido este tipo de actos en una estrategia personal de visibilidad, más pendiente del escaparate que de su labor municipal. En el Ayuntamiento de Santander su oposición es prácticamente inexistente, sin iniciativa ni confrontación real, mientras crece la sensación de que su objetivo no está en la ciudad, sino en Madrid, donde aspira a encontrar acomodo como diputado nacional ante la falta de recorrido político en el ámbito local.
Así, mientras el Racing competía y luchaba por realizar una gesta, el palco volvió a reflejar la desconexión del bipartidismo con la calle: sonrisas, fotos y presencia institucional, en contraste con una ciudadanía cada vez más descontenta.





