El informe anual de la entidad también sugiere anticipar el aumento de la edad de jubilación a los 67 años
ElBanco de Españaseñala en su memoria anual correspondiente a 2012 que el riesgo de que el paro de larga duración se haga «crónico» es «muy preocupante», y propone explorar la posibilidad decontratarcon carácter «excepcional»por debajo de salario mínimo interprofesional(SMI), que se encuentra actualmente en 645,30 euros al mes.
Así, aunque cree que los resultados de la reforma laboral a la hora de frenar el desempleo son «esperanzadores», considera que no se han dado los pasos suficientes en materia de contratación.
Para ello, apuesta por «explorar mecanismos excepcionales para evitar que el salario mínimo actúe como una restricción para grupos específicos de trabajadores con mayores dificultades para su empleabilidad».
Además, para crear empleo a corto plazo e introducir mayor flexibilidad salarial, plantea «nuevas fórmulas que permitan, en casos especiales, la desviación temporal respecto a las condiciones establecidas en la negociación colectiva», así como «asegurar que la reducción del alcance de las cláusulas de indexación salarial no revierta en fases de crecimiento económico».
Adelantar la edad de jubilación
En materia de pensiones, el Banco de España cree que garantizar cuanto antes la sostenibilidad del sistema aportaría gran certidumbre sobre la voluntad reformista de España, sin tener impacto sobre las condiciones laborales y sociales actuales.
Por ello, recalca que es preciso diseñar «como está previsto» en el Plan Nacional de Reformas un factor de sostenibilidad «que posibilite modificaciones automáticas de los parámetros del sistema que permitan garantizar su sostenibilidad en el medio y largo plazo».
Más aún, en línea con las recomendaciones de Bruselas, dice que «sería aconsejable anticipar la entrada en vigor del retraso en laedad de jubilación(hasta los 67 años) y del alargamiento del período de cálculo de la base reguladora (de los 15 a los 25 años)», dado que, desde la entrada en vigor de la reforma de las pensiones de 2011, «el problema se ha intensificado» y «los plazos acordados resultan muy dilatados».



