El hallazgo se produjo a finales de septiembre de 2019, cuando la amiga de la procesada abrió el paquete ante el olor que desprendía.
Cuando se cumplen dos años del crimen del craneo de Castro Urdiales, la fiscalía ha imputado un delito de asesinato con agravante de parentesco a la acusada de decapitar a su pareja, que la ahora acusada había entregado a una amiga suya para que se la guardara.
El hallazgo se produjo a finales de septiembre de 2019, cuando la amiga de la procesada abrió el paquete ante el olor que desprendia. Tras las primeras indagaciones de la Guardia Civil, se procedió a la detención de su compañera, ahora acusada de asesinato por la fiscalía.



