Considera que tenían que haber sido vacunados con anterioridad a otros grupos de población a los que ya se está suministrando la vacuna, según la estrategia de vacunación
Desde la sección sindical de CSIF, se desea dejar constancia de que no se pide trato de favor para ningún colectivo, solamente igualdad con el resto de personal sanitario o sociosanitario que ha sido incluido en los grupos de vacunación.
Tras reiteradas peticiones de CSIF sobre la transparencia respecto a la estrategia de vacunación frente al COVID-19 seguida en Cantabria, para conocer el plan de vacunación y garantizar la vacunación de todos los Empleados Públicos del Gobierno de Cantabria, la respuesta recibida siempre ha sido la misma: NINGUNA. De hecho, se ha llegado a afirmar por la Presidenta del Comité de Seguridad y Salud del Gobierno de Cantabria, que tuvo conocimiento, por la prensa, del inicio de la vacunación en los Centros de Atención a la Dependencia, teniendo que pedir información posteriormente sobre la estrategia a seguir a futuro con el personal sanitario que presta servicio en la Administración General del Gobierno de Cantabria.
En todo momento, los responsables de la Consejería de Sanidad consultados por todas las vías posibles, se han remitido al protocolo nacional de vacunación, en el que, en el grupo 2 que actualmente se está vacunando, se incluye “al personal de primera línea del ámbito sanitario y sociosanitario que trabaje de cara al paciente”.
En ejecución de ese protocolo, en Cantabria se ha vacunado al personal -tanto sanitario como no sanitario- de los centros sanitarios y sociosanitarios, tanto públicos como privados, así como a los profesionales sanitarios que ejercen en el ámbito privado, pero se ha ignorado a otros empleados públicos sanitarios que realizan su trabajo en contacto directo con los pacientes, como son el personal del centro de Medicina Deportiva, el personal del Servicio de Salud Laboral o los fisioterapeutas de los centros de educación, los cuales debían ya haber sido vacunados con anterioridad a otros grupos de población a los que ya se está suministrando la vacuna, según la estrategia de vacunación.
La gestión del plan de vacunaciones de Cantabria, puesta en manos del SCS, un organismo autónomo independiente que parece desconocer las singularidades de otros ámbitos que le son ajenos, como es la Función Pública o el Mutualismo, con lo que se acredita que no está suficientemente capacitado para hacer una gestión integral de la vacunación, una responsabilidad de la que no debían haber desertado la Consejería y sus representantes, ya que son ellos y no otros, los responsables de la gestión sanitaria.
Hay empleados públicos de otros ámbitos, con formación sanitaria suficiente para participar en la administración de vacunas, sin que sea preciso acudir a ámbitos privados o voluntarios con el consiguiente gasto de los fondos destinados para su financiación.
En este sentido, CSIF ya ha pedido explicaciones sobre las compensaciones económicas dadas al personal implicado en el plan de vacunación contra la covid sin haberse obtenido, de momento, respuesta alguna.
Desde CSIF exigimos transparencia en la gestión de la Sanidad de Cantabria y la inmediata vacunación de todos los Empleados Públicos sanitarios o sociosanitarios que prestan su servicio en contacto directo con los pacientes poniendo en grave riesgo su salud y que, sistemáticamente, son ignorados por la Consejería de Sanidad.



