Atender parte de las propuestas sería tanto como iniciar una fase intermedia de vuelta a la «nueva normalidad»
EXISTE CAUTELA PERO CONFIANZA en que Cantabria pueda desarrollar algunas actividades no previstas para la I Fase de la desescalada que se inicia el lunes, 11 de mato. Poco a poco se ha avanzado en esa dirección. Sin un acuerdo previo pero con un objetivo común, diez comunidades pedirán este miércoles al Gobierno su autorización para aplicar la desescalada tomando como unidad de acción los municipios (según su tamaño) o las áreas sanitarias en lugar de la provincia.
En esta estrategia,Cantabria se ha alineado con Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Cantabria, Baleares, Canarias, Cataluña y Navarra para exigir que se admitan excepciones dentro de cada provincia a la hora de poner fin a las restricciones.
Según nuestras informaciones, antes de las dos de la tarde, el Gobierno de Cantabria podría presentar (si no lo ha hecho ya) , una propuesta sobre este objetivo, señalando que municipios sin contagios o con muy baja incidencia puedan pasar automáticamente a una fase intermedia, aunque tambíén se contempla avanzar con prudencia e iniciar el lunes la fase I con algunas de las propuestas cántabras que puede autorizar el Gobierno central, más cuando la pandemia se controla día a día y ya bajan de 700 los activos, aunque se haya llegado a la cifra de 200 fallecidos.
Tanto la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como el de Sanidad, Salvador Illa, insistieron el pasado martes en la intención del Gobierno de optar por la cogobernanza con las comunidades para la desescalada. Esperan, de hecho, las peticiones de las autonomías que, a través de informes argumentados, quedarán a expensas de la decisión que adopte el ministerio de Illa tras mantener, al menos, una reunión bilateral con el consejero y de escuchar a Salud Pública.
La plazo límite para remitir las propuestas coincide, hoy, con la votación en el Congreso de los Diputados de la nueva prórroga del Estado de Alarma que cuenta ya con el apoyo expreso del PRC.
En estos momentos todo indica la necesidad de ‘premiar’ al medio rural es común en todas las comunidades de la ‘España vaciada’, de la que también forman parte Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Asturias, y que constituyeron un frente común para defender que se reforme la financiación autonómica para que el reparto de fondos se vincule al coste real de los servicios, tesis ésta en la que también está Cantabria.
PROPUESTA DESDE CANTABRIA
La apertura de ITVs y concesionarios sin limitación de dimensiones, los bolos y la pesca recreativa, entre las propuestas que la Comunidad Autónoma trasladará mañana al comité de desescalada nacional
Santander – 05.04.2020
Cantabria planteará mañana en la reunión del comité de desescalada nacional la inclusión en la fase 1 de cerca de una decena de actividades para que puedan desarrollarse a partir del próximo lunes, 11 de mayo, con todas las garantías de seguridad y de acuerdo con las particularidades de la Comunidad Autónoma.
Las propuestas cántabras responden al objetivo del Gobierno de impulsar en lo posible la reactivación de los diferentes sectores económicos de la región, con todas las salvaguardas y cautelas sanitarias necesarias. En algunos casos no están contempladas expresamente en el plan de desescalada del Gobierno de España o bien están previstas en otras fases, pero Cantabria quiere adelantarlas por sus características diferenciales con respecto al resto de territorios, con el visto bueno la comisión que diseña el plan de desescalada autonómico, bajo la coordinación del profesor de la Universidad de Cantabria y responsable del Grupo de Investigación en Economía Pública y de la Salud, David Cantarero.
Algunos de estos planteamientos ya han sido defendidos por el presidente, Miguel Ángel Revilla, en las reuniones de la Conferencia de Presidentes, como el caso de los concesionarios de vehículos, cuya apertura se ve limitada en el plan nacional a tener unas dimensiones inferiores a 400 metros. Con el mismo criterio, la Comunidad Autónoma también quiere propiciar que retomen la actividad los viveros de plantas, las oficinas y despachos profesionales y los talleres que realizan la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), cuyas dimensiones son habitualmente superiores a las que el Estado ha fijado como límite para la apertura, como medida para garantizar la seguridad viaria.
En todos los casos, estos servicios atenderían con un máximo de un cliente por empleado y con la incorporación de todas las medidas de seguridad pertinentes.
Cantabria pide también que se autorice la pesca en ríos y la pesca marítima de recreo, actividades inicialmente incluidas en la fase 2. Para la pesca en ríos, el ámbito de influencia sería el de la Comunidad Autónoma y se exigiría una distancia mínima entre personas de 5 metros, mientras que para la pesca marítima de recreo se establecería como límite el término municipal en el que resida el particular o, si este no tiene mar, el más próximo a su lugar de residencia.
En relación al deporte profesional y federado, se propone que los jugadores de bolos puedan practicar de forma individual junto con sus entrenadores en instalaciones al aire libre. Para ello, se delimitaría una distancia mínima de seguridad de 3 metros, se autorizaría a un único deportista y entrenador por espacio y se prohibiría usar las zonas comunes y vestuarios.
En medio ambiente, la comisión cántabra de desescalada plantea la posibilidad de que los puntos limpios puedan ser utilizados por cualquier ciudadano, no solo por los profesionales, que podría acceder a instalaciones que estén dentro del término municipal de residencia o en el adyacente. Cantabria cuenta con una red de 34 puntos limpios, lo que garantiza desplazamientos cortos a estos espacios prácticamente desde cualquier punto del territorio.



