ANGED vuelve a tratar de mandar un mensaje confuso asegurando un incremento de ventas también para el comercio minorista si se permite abrir los domingos y festivos de julio y agosto a las grandes superficies, algo ilógico.
La Federación del Comercio de Cantabria (COERCAN), patronal regional de este sector que agrupa a 45 asociaciones y 3.000 empresas y que está integrada en la Confederación Española de Comercio (CEC), lamenta que la patronal de grandes superficies continúe con su desesperada insistencia para que se les permita abrir los domingos y festivos del verano, con una argumentación que sigue la línea de irracionalidad mantenida hasta ahora por ellos.Esta petición responde al interés de menos de diez empresas, las que pertenecen a ANGED en Cantabria, frente a la totalidad del comercio minorista de Santander, en particular, y del resto de la región en general, y que suponen más de 8.000, que generan cerca del 10% del PIB y el 17% del empleo de la comunidad.En su último comunicado, ANGED vuelve a tratar de mandar un mensaje confuso asegurando un incremento de ventas también para el comercio minorista si se permite abrir los domingos y festivos de julio y agosto a las grandes superficies, algo que se escapa a toda lógica.Es una petición que tampoco los consumidores de la región piden, tal y como lo han manifestado públicamente diferentes asociaciones que les representan.Uno de los mensaje que se habían lanzado desde ANGED, el del aumento de contratación, ya parece que se ha dejado en el cajón y sólo les preocupa una decisión rápida en este aspecto para modificar los turnos de trabajo en sus centros, lo que significaría un auténtico desastre para los trabajadores, como ya han anunciado sus representantes, los sindicatos, que se han opuesto a esta propuesta desde el principio.Si descabellada parecía esta propuesta cuando se hizo, mucho más lo parece ahora porque meter prisa a las instituciones para tomar una decisión de este tipo, que sólo interesa a una pequeñísima parte del sector en Cantabria, supone ocuparlas cuando hay asuntos mucho más importantes que tratar sobre sus mesas y que afecta realmente a toda la ciudadanía.Lo único que pretenden las grandes superficies es atraer a ese formato parte del consumo que hoy en día se realiza en el comercio minorista, lo que significaría destrucción de empleo de calidad y más cierres de locales en el centro de muchas ciudades.La postura defendida por COERCAN ha sido respaldada públicamente por la Confederación Española de Comercio (CEC), cuyo presidente, Manuel García-Izquierdo, que estuvo en Santander recientemente, fue contundente en este aspecto.



