Las calles de Santander se convirtieron este sábado en el escenario de una protesta multitudinaria frente a las políticas de acogida e inmigración ilegal implementadas en la región. Cientos de vecinos de todas las edades se sumaron a la marcha convocada por la plataforma «Remigración y Reconquista», que arrancó en Cuatro Caminos y culminó ante el Ayuntamiento para exigir el cierre inmediato de las Centros de MENAs y paralizar los futuros proyectos.
La movilización puso el foco en la creciente preocupación ciudadana por la apertura de recursos para menores extranjeros no acompañados (MENAS) en localidades como Quijas, Castro Urdiales y Cartes, así como en el rechazo frontal a la posible habilitación de un nuevo centro en la zona de la Peña del Cuervo, en Santander. Los asistentes recorrieron el centro de la capital denunciando el impacto que este modelo de acogida provoca en los barrios y reivindicando el derecho de las familias a vivir en entornos seguros.
Alarma por la inseguridad y la pérdida de identidad
Durante la marcha se hicieron patentes los mensajes de alerta ante el aumento de la inseguridad ciudadana y la paulatina pérdida de identidad nacional que acarrea la inmigración masiva y descontrolada. Familias, jóvenes y mayores marcharon de forma pacífica.
La protesta concluyó frente al consistorio santanderino, donde se reiteró el compromiso del movimiento patriótico para seguir movilizándose en la calle contra la imposición de centros de MENAS en los municipios cántabros.




