El aún líder del principal partido de la oposición apela en la hora del adiós a la concordia y la reconciliación, tras recordar el golpe de Estado del 23-F, y reclama al Ejecutivo que anteponga el interés general
Pablo Casadoha acudido esta mañana alCongreso de los Diputadospor «obligación y respeto» y ha hecho su última pregunta aPedro Sánchez, en la tradicional sesión de control alGobiernode los miércoles. El todavía líder delPPllevaba hoy un discurso escrito que ha acabado así: «Espero que el Gobierno se ponga al servicio del interés general con respeto a las instituciones, a la unidad nacional y a la igualdad de todos los españoles. Porque es a ellos a quienes nos debemos. A nadie más. Entiendo la política desde la defensa de los más nobles principios y valores, desde el respeto a los adversarios y la entrega a los compañeros. Todo para servir aEspañay a la causa de la libertad. Porque ese es el futuro que merecen nuestros hijos y que debemos construir todos juntos».
Después de esas palabras, su grupo parlamentario, que en su mayoría le dio la espalda el martes y se sumó a un goteo de deserciones general que lo han dejado solo, los diputados lo han aplaudido. Incluso se pusieron en pie. Casado se ha levantado y ha saludado, tímidamente y con educación.
En su respuesta, Sánchez le ha dicho que le desea «lo mejor en lo personal» y que no adelantará las elecciones, pese a que él mismo se lo ha pedido en múltiples ocasiones. Una pulla que ha continuado con un mensaje de tranquilidad al PP: el jefe del Ejecutivo ha asegurado que llamará a las urnas cuando toca que acabe la legislatura, a finales del 2023, porque antepone “el bien” de los españoles a “cualquier otro tipo interés” partidista, como sería coger ahora al principal partido de la oposición en una situación de grave debilidad. “Competiremos en base a nuestros méritos y no en base a nuestras debilidades”, ha subrayado.
Aunque hace apenas unas horas se negaba a renunciar a su cargo,Teodoro García Egea ha presentado su dimisión como secretario general del PP, acorralado por una fuerte presión, y después de que se lo haya pedido el propio Pablo Casado. Esta decisión llega después de queel grupo parlamentario haya difundido un duro comunicado en el que reclamaban el cesedel ‘número 2’ de Génova y la convocatoria de un congreso extraordinario.
En paralelo,Casado se ha enfrentado a las peticiones de dimisión de sus barones territoriales, así como a la retirada de apoyo no solo del grupo parlamentario, sino de buena parte de su ‘núcleo duro’. Para los dirigentes regionales del PP la salida de Egea no es suficiente para cerrar la crisis interna abierta por el escándalo del presunto espionaje al entorno de la presidenta madrileña,Isabel Díaz Ayuso.
Por eso, en sus horas más críticas y cada vez más solo,Casado ha cedido a la presión y ha decidido convocar la Junta Directiva Nacional del PP el próximo martes 1 de marzo. En ese encuentro, se aprobará la celebración de uncongreso extraordinariopara elegir una nueva cúpula ‘popular’, y el nombre que suena con más fuerza como sucesor es el del presidente de la Xunta,Alberto Núñez Feijóo.
Antes de esto, el todavía líder del PP mantendrá unencuentro este miércoles con los dirigentes autónomicos, después de que 16 de los 17 hayan pedido abiertamente su dimisión y la celebración del congreso. Esta reunión no estará exenta de polémica ya que Génova no ha invitado a Ayuso, dado que la dirección del PP madrileño está en manos de una gestora.
Teodoro García Egea ha presentado su dimisión después de3 años y medio al mando de la estructura del PP.Era el ‘número 2’ en la dirección de Pablo Casado y uno de sus hombres de máxima confianza, aunque según han desvelado varios medios, el líder del PP trató de salvarse ofreciendo la ‘cabeza’ de Egeapara zanjar la peor crisis del partido.
Y de hecho, esta misma tarde,Casado le ha pedido que renunciara como secretario general, y aunque Egea se ha negado en un primer momento, finalmente ha aceptado. Pero esta decisión llega tarde para sus barones territoriales, que consideran «insuficiente» este cambio para cerrar la profunda herida abierta en el seno de la formación.
Egea dirigió la campaña de Casado para convertirse en el presidente del PP como sucesor deMariano Rajoy, y llevó a la victoria frente a la ex vicepresidenta del Gobierno,Soraya Sáenz de Santamaría. En julio de 2018, fue designado como secretario general y ejercía como uno de los interlocutores principales del partido en el Congreso, donde ha protagonizado sonados rifirrafes con la vicepresidenta segunda del Gobierno,Yolanda Díaz.
Su salida de la dirección del partido llega tras elestallido de la guerra con Isabel Díaz Ayusoel pasado jueves. Ese día tuvo lugar su última comparecencia ante los medios desde la sede de Génova. Egea respondió a las duras acusaciones de Ayuso por el presunto espionaje a su entorno familiar.
El ya ex secretario general del PP negó que se hubiera contratado a una agencia de detectives para espiar a la regidora madrileña, y anunció la apertura de un expediente informativo por las «acusaciones casi delictivas» contra Casado.
Desde entonces,la guerra cruzó la frontera madrileña y se extendió a toda la formación. Desde el principio, surgieron voces pidiendo su cese por el escándalo, y con el paso de los días, su negativa llevó a los dirigentes del PP a reclamar la dimisión de Casado.
Esa presión interna por tomar decisiones urgentes, ha terminado con la salida de Egea, mientras la puerta de Génova sigue abierta ‘esperando’ a Casado. Y es que si bien no se han producido al mismo tiempo,la renuncia del líder del PP llegará pronto, ya que el próximo lunes se celebrará la Junta Nacionalque convocará el congreso extraordinario.


