LA OPINIÓN DEL EXPERTO J.A. MALDONADO. La tendencia indica que subirán las temperaturas en la mayoría de las regiones, aunque no de manera llamativa, por lo que, a corto plazo, no es previsible que el calor vaya a ser noticia.
Hemos llegado, finalmente, al 40 de mayo y el dicho popular se ha cumplido: no te quites el sayo. Estamos viviendo una primavera otoñal que está afectando al turismo, al comercio, a las producciones agrarias -patalas y tomates, por ejemplo- y a las gentes que caen en la melancolía de un tiempo triste.Esta mañana, por ejemplo, un crucero que tenía previsto hacer escala en Santander, no se ha podido acercar a puerto, con los daños colaterales que ello representa.
La primavera otoñal que vive Cantabria enfila su tramo final sin salirse del guion meteorológico. La jornada de ayer -lluviosa y gris plomiza- fue la viva estampa de un típico día del mes de noviembre. También en los termómetros. «Las temperaturas máximas son muy bajas para esta época.
Hoy, las bajas presiones se desplazan al este y se prevén algunos claros por la tarde y un ligero repunte de las temperaturas.¿ Previsiones?. Que las temperaturas, se estima, segurán bajas. La situación no empezará a mejorar hasta el miércoles. Todos los modelos coinciden en que entrará un anticiclón, que durará varios días y dejará máximas más cálidas.
Hace unos días un canal de televisión francés ha lanzado un pronóstico de cómo será el verano, que me atrevo a calificar de intrépido y falto de rigor. En esa noticia en la que como muchos de ustedes ya sabrán, se viene a decir que los meses de julio y agosto serán con una probabilidad del 70% llamativamente fríos, que se prodigarán las “violentas” tormentas durante los mismos, y que en septiembre y octubre se alcanzarán temperaturas superiores a las de los dos meses anteriores. Pues bien, a mi entender, y a los de los meteorólogos con los que he consultado este tema, eso no tiene base científica alguna.
Actualmente, tanto el Centro Meteorológico Europeo de Predicción a medio plazo, y los Servicios Meteorológicos del Reino Unido, Rusia o Estados Unidos entre otros, hacen predicciones meteorológicas trimestrales (no sé porque las llaman estacionales) al final de cada mes, y en las que acaban de realizar no señalan que vayan a producirse anomalías importantes en cuanto a precipitaciones o temperaturas. Todo lo más, en algún caso, indican que el verano puede ser algo menos caluroso y algo más lluvioso de lo “normal”, pero sin ese extremismo del pronóstico al que hacemos alusión.
Conviene recordar también queeste tipo de predicciones estacionales o trimestrales son aún experimentales, y, en consecuencia, tienen poca fiabilidad, por lo que en mi opinión, sería mejor no divulgarlas, hasta que no se fuesen perfeccionando los modelos.
Como conclusión y respondiendo a la pregunta que figura como encabezamiento de estas líneas, hay que decir que no es posible llevar a cabo un pronóstico de cómo será el verano. Lo más que podemos señalar es que junio va a comenzar con tendencia a subir las temperaturas en la mayoría de las regiones españolas, aunque no de manera llamativa, por lo que, a corto plazo, no es previsible que el calor vaya a ser noticia, y que el fin de semana se caracterizará por un ambiente soleado excepto en algunas zonas del Cantábrico y de los Pirineos. Esto tampoco es indicativo de una estabilidad atmosférica continuada, porque si se cumple lo que ahora vemos en los mapas previstos, dentro de unos días, los chubascos tormentosos pueden afectar a muchas comarcas de la península.



