«Qué habremos hecho en la España rural para merecer esto», se pregunta Guillermo Blanco en un vídeo que ha hecho público en sus redes sociales
POLÉMICA
El Consejero de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria, Guillermo Blanco, ha salido al paso de las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, defendiendo las macrogranjas y la carne como producción de gran valor económico. Blanco ha pedido al ministro que rectifique, pero éste ha ratificado sus declaraciones al «The Guardian».
Tras la entrevista concedida por Garzón a The Guardian, en la que el rotativo recoge que el ministro afirmó que «España exporta carne de mala calidad y proveniente de animales maltratados», el consejero cántabro ha opinado que el titular de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, «debería dar un golpe en la mesa y defender públicamente a su sector».
GARZÓN SE RATIFICA
El ministro de Consumo,Alberto Garzón, harestado importancia a la falta de apoyo de su Gobiernoa las declaraciones que realizó sobre las macrogranjas en el tabloide británico ‘The Guardian’y en una entrevista en la Cadena SER ha defendido sus argumentos.
Además,ha querido dejar claro que toda la entrevista es en calidad de ministro de Consumo, no son palabras fruto de sus opiniones personales, una apreciación que hizo la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez.
El ministrose ha reafirmado así en todas sus palabrasy ha vuelto a subrayar que «no le gustan las macrogranjas», al igual que «a mucha gente» y ha señalado que toda la polémica surgida a raíz de la entrevista ha sido «un bulo por parte de la derecha».Ha vuelto a insistir en apostar por la ganadería extensiva y no en la industrial recordando de nuevo que contamina más el suelo, el agua y aumenta el efecto invernadero.
El ministro ha explicado en la SER quetodavía no ha hablado con Pedro Sánchez,el presidente del Gobierno, sobre el asunto, pero que sí ha conversado al respecto con la ministra de Trabajo y compañera de la coalición,Yolanda Díaz, y no le ha trasladado que el presidente esté molesto por sus palabras.
Ha quitado hierro a que sus palabras no hayan gustado a algunos del PSOE yha tachado de normal que haya discrepancias dentro de la coalición,pues aunque tengan un «acuerdo pragmático» de legislatura no implica que «tengan homogeneidad».
Aunque ha insistido en que toda la controversia ha sido debido a los bulos de la derecha.



