Wert calificó la reforma de «inaplazable» por la alta tasa de abandono escolar que registra España. El ministro señaló que si tal tasa se estabiliza los jóvenes tendrán dificultades para conseguir un «empleo adecuado».
El Gobierno aprobó ayer en el Consejo de Ministros la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), el proyecto de reforma en el que ha venido trabajando el Ministerio de Educación, que entre otros objetivos trata de evitar el fracaso escolar, recompensar el esfuerzo del alumno, garantizar el aprendizaje del castellano e impulsar la asignatura de religión. El Ministerio calcula que el nuevo texto, que será presentado el próximo miércoles en la Comisión de Educación del Congreso, se implantaría en dos cursos (tres años naturales), a partir de 2014-2015.
Tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que se trata de «la ley más importante de la legislatura» y «una de las reformas fundamentales» del Ejecutivo, al tiempo que, recalcó, busca «mejorar la calidad de la educación y la empleabilidad de los jóvenes» y está centrada «en la cultura del esfuerzo». Sáenz de Santamaría destacó la necesidad de hacer «una remodelación urgente» de todo el sistema educativo, porque, según subrayó, España no puede permitirse la tasa de abandono, fracaso escolar y paro juvenil que tiene.
Igualmente, el titular de Educación, José Ignacio Wert, calificó la reforma de «inaplazable» por la alta tasa de abandono escolar que registra España. El ministro señaló que si tal tasa se estabiliza los jóvenes tendrán dificultades para conseguir un «empleo adecuado que les permita insertarse con un mínimo de dignidad en la sociedad». En este sentido, el nuevo texto suprime la selectividad e implanta evaluaciones a escala nacional al final de cada etapa educativa. Wert apuntó ayer que estas reválidas no son pruebas de conocimiento en sí, sino que son «caminos de señalización, en la mayor parte de tipo diagnóstico». Además, cada universidad podrá realizar una prueba específica a los estudiantes que soliciten su acceso.
José Ignacio Wert explicó que uno de los objetivos de la ley es preservar el derecho de aprender en castellano y en lengua cooficial como lenguas vehiculares con una fórmula que tildó de «excepcional y temporal», hasta que la administración autonómica sea capaz de atender la demanda de los padres. El Gobierno adelantará el pago de la escolarización privada de aquellos alumnos que no tengan garantizado el aprendizaje del castellano en los centros públicos o concertados de las comunidades con lengua cooficial, y se lo descontará á estas de la financiación autonómica que les corresponda.
El ministro también se refirió al estudio de la asignatura de Religión, explicando que los centros escolares tendrán obligación de ofrecer tanto esta asignatura como sus dos «asignaturas espejo» de contenido ético-cívico, que en Primaria se denominará «Valores culturales y sociales» y en Secundaria «Valores éticos», con la novedad de que la nota contará en la evaluación continua y para la obtención de una beca. Al mismo tiempo, está prevista la supresión de la actual asignatura de Educación para la Ciudadanía.
En cuanto a la Formación Profesional, la norma establece programas de mejora, implanta la FP básica, introduce asignaturas en la FP de grado medio y facilita el paso hacia la de grado superior. Por otra parte, los alumnos no pasarán de curso con más de dos suspensos, no pudiendo promocionar si las asignaturas no aprobadas son troncales o una troncal y una en lengua cooficial.
Sobre la memoria económica, el ministro señaló que supone unos gastos en el primer año de implantación de 22 millones de euros, 130 en el segundo año y 255 en el tercero, los cuales responden a los costes de la nueva FP, y de los itinerarios de ésta y del Bachillerato al final de la ESO. Wert apuntó que el Fondo Social Europeo podría financiar hasta el 65% de los costes directos de la Lomce.
Por otro lado, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, dijo ayer que «la ley atiende al clamor de España para mejorar la educación y reconducir el fracaso escolar».
La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, no descartó que su partido presente un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la norma si el Grupo Popular no atiende a sus demandas durante el trámite parlamentario en el Congreso. Valenciano, que dijo que ayer fue «un mal día para la educación en España», avanzó que, de llegar al Gobierno, su formación derogará la reforma educativa al ser rechazada, según apuntó, «por todos: padres, alumnos, profesores y sindicatos», subrayando que «retrotrae a España» a los tiempos de las reválidas o del Catecismo.
El coordinador federal de IU, Cayo Lara, lamentó que el ministro «pase olímpicamente de la opinión de la comunidad educativa», y tildó la norma como «uno de los mayores ataques contra la escuela pública». Desde UPyD, Carlos Martínez Gorriarán criticó que el proyecto sitúe la Religión como una asignatura evaluable en vez de considerarla una cuestión personal de cada alumno.
El conseller de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, Francesc Homs, dijo ayer que la decisión del Gobierno de aprobar la Lomce es «un atentado contra el sentido común», ya que, según recalcó, afecta «al reparto de competencias» y «al autogobierno». Por su parte, la conseller d’Ensenyament, Irene Rigau, dijo que la ley es «inconstitucional» al costear la escolarización en castellano, por lo que, según añadió, «es inaplicable en Cataluña», además de abrir «una herida enorme en el autogobierno» catalán.
Desde el Gobierno vasco, la consejera de Educación, Cristina Uriarte, advirtió que adoptará «todas las medidas» que estén en su mano para evitar que se aplique la norma», que supone, dijo, «una invasión de competencias» y «lleva atrás» con su «tratamiento de las lenguas cooficiales».
EL PAÍStitula en portada: «La reforma educativa de Wert cede a las exigencias de la Iglesia».EL MUNDOdestaca a toda página: «El Estado financiará la enseñanza en español y se la descontará a Cataluña», y también: «La Religión contará para la media por primera vez en dos décadas».ABCidentifica la norma con la «Ley del máximo esfuerzo», a la vez que señala que «prima el mérito y combate el fracaso escolar».
LA VANGUARDIAsubraya que Wert «impone al Govern el pago del castellano en la privada».EL PERIÓDICOdice que la reforma escolar de «Wert castiga al catalán y premia a los obispos». El titular principal deLA RAZÓNhabla de «revolución educativa», yLA GACETAde «una ley para la esperanza».
EL PAÍS 1, 36, 37/EL MUNDO 1, 4-6/ABC 1, 18-22/LA VANGUARDIA 1, 28-30/EL PERIÓDICO 1, 2-4/LA RAZÓN 1, 10-16/LA GACETA 1, 34, 35/EL ECONOMISTA 36/AGENCIAS



