Las explicaciones de la directora del CNI, Paz Esteban, no han convencido a todos, en especial a los socios del Gobierno, que en declaraciones posteriores han afirmado salir «más preocupados» de la comisión.
Las 4 horas que ha durado lacomisión de secretos oficialeshan dado para mucho y se ha podido esclarecer queel CNI actuó bajo el paraguas del Supremo y los seguimientos al sector independentista contaban con el amparo judicial.
Perolas explicaciones de la directora del CNI, Paz Esteban, no han convencido a todos,en especial a los socios del Gobierno, que en declaraciones posteriores han afirmado salir «más preocupados» de la comisión.
El líder de ERC,Gabriel Rufián, ha subrayado que algunos independentistas fueron espiados sin autorización judicial, puesel CNI ha reconocido el seguimiento de 18 personasde entre los más de 60 que publicó ‘The New Yorker’.
Ha apuntado a un país extranjero o al Ministerio de Interiorcomo organismos que han espiado a los independentistas sin autorización judicial, pues en su opinión, cuando Paz Esteban ha hablado de otros organismos del Estado, hace referencia a Interior.
Ambas opciones las considera «malas»,pues por un lado lo calificaría como un «agujero de seguridad» y por el otro supondría que fuese obra de las «cloacas del Estado».
Entre los investigados se encuentra el actual president de la Generalitat, Pere Aragonès,que ya ha pedido que se desclasifique «inmediatamente» la autorización judicial para «conocer las motivaciones» y poder «ejercer el derecho de defensa».
Ha criticado la «vulneración flagrante» del derecho a la intimidad y de la participación política y ha exigido de nuevo la «asunción de responsabilidades».
Los diputados están obligados a guardar secreto al salir de esta comisión, pero Rufián ha comentado algunos asuntos yVox ya ha amenazado con denunciarle. Así lo ha adelantado Iván Espinosa de los Monteros, cuya formación se ha mostrado muy satisfecha con las explicaciones del CNI.
«Han pasado breves minutos y no nos ha dado tiempo a revisar lo que se ha dicho de la comparecencia, perono descartamos nada», ha destacado el diputado de Vox sobre la posible denuncia al de ERC por revelación de secretos.
Los socios del gobierno de Sánchez,Unidas Podemos, han comentado que salen «más preocupados»de la comisión y Pablo Echenique, sin entrar en más detalle, ha subrayado que lo explicado en ella»refuerza» la necesidad de que se asuman «responsabilidades políticas»sobre el espionaje.
«Es muy importante que tanto los periodistas como la ciudadanía en general pueda conocer esta información y no estar al albur de filtraciones», ha señalado tras anunciar quesu formación ha pedido al ministro de la Presidencia que se desclasifique todo el contenido de la comisión
ElPNVha dado cierto margen aPedro Sánchezpara que explique elescándalo del espionaje, y no se ha sumado al carrusel de peticiones de dimisión contra la directora delCentro Nacional de Inteligencia y la ministra Robles. Pero las primeras explicaciones que van llegando desde el Gobierno español le pareceninsuficientes. El portavoz jeltzale en el Congreso,Aitor Esteban, ha salido este jueves de la comisión de secretos con un lacónico «aún queda tela que cortar».
No ha dicho nada más porque las revelaciones en esa comisión son confidenciales, pero otros grupos filtraron quela directora del CNI solo explicó la punta del iceberg, el espionaje a una veintena de soberanistas, incluido el president Aragonès. Dijo que se hizo con autorización judicial, y se desvinculó del resto aunque son decenas y decenas de casos.
Fuentes del grupo vasco consultadas por este periódico aseguran que, hoy por hoy,no están en el punto de exigir responsabilidades y que rueden cabezas, y se mantienen a la espera de los acontecimientosque pueden llegar en los próximos días, porque quedan hitos como lacomparecencia del presidente españolen el Congreso. Eso sí, quieren que Sánchez sea consciente de que este asunto esgrave.Al Gobierno le quedan ya pocas balasen la recámara y a sus socios les da la sensación de que no termina de medir la relevancia de este escándalo en la estabilidad de la legislatura. Pero los grupos se mantienen también a la expectativa, ante los rumores de quelas próximas horas pueden ser determinantes y podría haber ceses o movimientos.
El PNV, socio de investidura, sigue pensando que la mejor salida es activaruna comisión de investigación, una idea que también ha defendido este jueves EH Bildu, aunque el PSOE ya la ha tumbado con la derecha española. Los dos grupos vascos han evitado pedir dimisiones, pero esperan mayor ambición.
El problema radica en que es posible que Sánchez no haga revelaciones sobre el espionaje en el Congreso, porque el PSOE ha defendido que es materia reservada. El Gobierno español se guardaba la comparecencia de la directora del CNI como si fuera la bala de plata que iba a acabar con el monstruo que amenaza con devorar su legislatura. Pero no ha logrado convencer siquiera a los socios que le habían dado margen para explicarse. No parece que el callejón tenga fácil salida si Moncloa se sigue empeñando en medir la información a cuentagotas.ERC amenaza con romper, y se barajan dimisiones como chivo expiatorio.
El PNV respaldó la comparecencia de Pedro Sánchezen el Congreso de los Diputados aunque en un primer momento no la había solicitado, y lo hizo como toque de atención al comprobar que el PSOE se decantaba por tumbar la comisión de investigación. Fue un primer paso de los jeltzales para apretar más las tuercas a Moncloa, un aviso a navegantes.
Por ahora, buena parte del Congreso se mantiene a la expectativa de los pasos de Sánchez. El PNV sigue poniendo el foco en que se esclarezca lo sucedido. No ha pedido la dimisión de la directora del CNI, y tampoco la deRobles, aunque esta ministra acumula polémicas con sus socios.
En el caso de los jeltzales, hay claroscuros. Provocó un conflicto institucional que motivó una carta del propio lehendakari, cuando insinuó que la participación del Ejército en las labores de desescombro en el vertedero deZaldibarpodría haber sido vital para encontrar el cuerpo de Joaquín Beltrán. También acusó al PNV de tener prejuicios hacia elEjércitocuando pide depurar los focos totalitarios en su interior. Pero, al mismo tiempo, Robles ha tenido buena relación con los jeltzales para retirar elcuartel de Loiolay, por ejemplo, fue la única integrante del Gobierno español que se puso en contacto con el PNV para abordar laLey de Información Clasificadaque sustituirá a la de secretos oficiales.
DesdeEH Bildu, Mertxe Aizpuruaaseguró que las explicaciones han sido «del todo insuficientes» y que lacomisión de investigaciónsigue siendo más necesaria que nunca. Lamentó que todas aquellas sorpresas e informaciones que prometió Robles que iban a llegar en la comisión de secretos «brillan por su ausencia». Bildu también evitó estos días pedir dimisiones y esperaba escuchar aclaraciones.



