Para el presidente de ADICAE, Manuel Pardos, se perjudica los ahorradores al limitar la remuneración de los depósitos a unos niveles inferiores al actual nivel de inflación penalizando al ahorro popular.
Fijar el tipo de interés de los depósitos a uno, dos y tres años como propone el Banco de España intenta poner fin a la lucha entre entidades y pretende dar una mayor estabilidad ante los desarreglos bancarios pero perjudica al usuario. Para el presidente de ADICAE, Manuel Pardos, la medida propuesta por el Banco de España “favorece a los bancos y penaliza el ahorro injusta e injustificadamente”. Con ella se limita la competencia y se perjudica una de las principales bases de la economía ya limitar la remuneración de los depósitos a unos niveles inferiores al actual nivel de inflación supone una grave penalización al ahorro popular y de la capacidad adquisitiva familiar.
Las entidades pueden además lanzarse a comercializar otro tipo de productos que ofrezcan un interés mayor pero con un riesgo más alto, como ya hicieron en el pasado. En abril de 2011 el Consejo de Ministros promulgó un Real Decreto Ley similar, derogado por el actual ministro de Economía, Luis de Guindos, que venía a ‘penalizar’ los ‘superdepósitos’ ofertados por la Banca. Sin embargo, bancos y cajas de ahorros no sólo siguieron con la guerra de pasivos, sino que comenzaron a comercializar masiva e indebidamente, entre los pequeños ahorradores, multitud de productos tóxicos como pagarés o deuda senior, que no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos. No se puede permitir que algo así se repita.
La iniciativa se plantea ahora en un contexto en el que los usuarios se ven cada vez más acosados por parte del sector bancario por medio de abusivas tasas y cláusulas. El injustificado incremento de las comisiones y tipos de interés para las hipotecas, denunciados recientemente por ADICAE, son un ejemplo de cómo el consumidor está pagando la actual crisis y la reestructuración del sistema bancario sin que se tomen medidas al respecto. Una crisis que, por otra parte, no ha sido provocada por las tasas de los depósitos, sino por la corrupción y los abusos hipotecarios.
La medida, propuesta por el Banco de Españaa las entidades financieras, de fijar las tasas de los depósitos, demuestra que cuando existe voluntad se puede intervenir y regular el sistema. Si se puede limitar el interés de los depósitos, también se puede actuar ante otros excesos como los intereses de demora, que están cerca de la usura, las cláusulas hipotecarias o las comisiones bancarias. Si se regulan los precios del mercado, tienen que hacerse de manera equitativa y justa para todos los agentes que intervienen en él.



