Enfermos crónicos, oncológicos y de hemodiálisis, los más perjudicados – «Es un inadmisible despropósito», afirman las empresas de transporte
El sector de las ambulancias en Cantabria considera un «despropósito» la pretensión del Ministerio de Sanidad de cobrar cinco euros por cada transporte no urgente en ambulancia y teme que esta medida de copago lleve a muchos pacientes a abandonar sus tratamientos.El próximo Consejo Interterritorial de Sanidad del día 20 aprobará previsiblemente las condiciones de este copago. La obligación incluye a los enfermos oncológicos, crónicos o con necesidad de hemodiálisis hospitalaria, pero excluye entre otros a los parados sin subsidio, los discapacitados beneficiarios de la ley de la Discapacidad o los perceptores de pensiones no contributivas. Los jubilados, la gran mayoría de los usuarios de este servicio asistencial, pagarán también. El traslado posterior al domicilio del paciente se considera viaje a todos los efectos y supondrá otros cinco euros al bolsillo de la Administración.El grupo de Empresas de Ambulancias de Cantabria a través de un portavoz consultado calificó la propuesta de «inadmisible» y crea «grandes incertidumbres» sobre cómo se va a pagar y quién va a gestionar el cobro.La posibilidad del copago de ambulancia no es nueva y está recogida en el polémico real decreto de racionalización del gasto sanitario, aprobado en abril. Hay un tope de aportación mensual que queda establecido en 20 euros al mes para todos aquellos cuyos ingresos se muevan en la horquilla de los 18.000 y los 100.000 euros. O sea, casi toda la población activa. Para muchos jubilados, que para su desgracia no llegan a los 18.000 euros, el tope mensual será de diez euros. Y por encima de los 100.000 euros el pago máximo mensual será de 60 euros.Los servicios de ambulancia derivados de una urgencia, enfermedad, accidente, etcétera, quedan exentos de cualquier pago por parte del paciente. Se entiende por traslado no urgente «el desplazamiento de enfermos o accidentados que no se encuentren en situación de urgencia o emergencia y que por causas exclusivamente clínicas están incapacitados para desplazarse en los medios ordinarios de transporte a un centro sanitario para recibir asistencia sanitaria o a su domicilio tras recibir esa atención», según el texto del borrador que a primeros de este mes presentó el Ministerio de Sanidad a las comunidades autónomas para su estudio. Los pacientes que estén ingresados en un hospital y que reciban el alta deberán pagar ese viaje en ambulancia hacia su domicilio.El sector sospecha que con el nuevo sistema habrá pacientes que busquen alternativas, bajará el número de servicios y la Administración aprovechará para fijar a la baja el coste de los nuevos contratos.Sanidad calcula en 50 euros el coste de cada trayecto de ambulancia y a partir de ahí marca en el 10% la aportación del paciente, es decir, los ya mencionados cinco euros. El Ministerio pone «tarifa especial» a las personas que requieran los servicios de ambulancia para hacer frente a tratamientos que se prolonguen más de seis meses y obligan a cuatro traslados a la semana (hay que recordar que un viaje de ida y vuelta supone dos traslados a efectos de cobro). Se fijan en estos casos las cantidades tope (10, 20 o 60 euros, según ingresos), pero no con carácter mensual sino semestral.
LA POSIBLE PROPUESTALos ciudadanos que tengan que usar una ambulancia para trasladarse a un centro sanitario deberán pagar 5 euros por trayecto, aunque esta cantidad no será fija dado que se establecerán límites mensuales o semestrales para estos pagos en función de su renta o de si se trata de enfermos graves o crónicos, así se ha informado por la Cadena Ser.Así lo recoge el borrador de la Orden que regula la cartera de servicios del transporte sanitario no urgente, es decir el que se requiere para «enfermos o accidentados que no se encuentran en una situación de urgencia o emergencia, y que por causas exclusivamente clínicas están incapacitados para desplazarse» por su propios medios a un centro sanitario.El texto determina que los usuarios de ambulancias tendrán que abonar por trayecto el 10 % del mismo, que según Sanidad se fija en 50 euros, con lo que el ciudadano pagará 5 euros por viaje (5 de ida y 5 de vuelta).Se establecen unos límites mensuales para la aportación del usuario en función de su renta. Así, los asegurados o pensionistas y sus beneficiarios con una renta igual o superior a 100.000 euros pagarán un máximo de 60 euros mensuales; los que perciban entre 18.000 euros o 100.000 tendrán un límite de 20 euros al mes, y quienes ganen menos de 18.000 euros sólo abonarán como mucho 10 euros al mes.Las personas que cuenten con regímenes especiales de la Seguridad Social gestionados por mutualidades de funcionarios también tendrán el límite de los 10 euros. No obstante, si los casos citados anteriormente son enfermos que requieran traslados periódicos por un periodo superior a seis meses y con una frecuencia de al menos cuatro traslados semanales (dos de ida y dos de vuelta), pagarán lo mismo que los límites establecidos para un mes pero al semestre.Estarán exentos de pagar el servicio de ambulancia los afectados por el síndrome tóxico, los discapacitados, las personas con rentas de integración social y con pensiones no contributivas además de los parados que no cobren ningún tipo de prestación.Además, tampoco pagarán quienes necesiten tratamiento debido a un accidente de trabajo o una enfermedad profesional, dado que su financiación correrá a cargo de la mutua, aseguradora o entidad correspondiente. El usuario de la ambulancia tendrá que hace el pago a la comunidad autónoma que se haga cargo del traslado.Este texto ahora tendrá que ser evaluado por la Comisión Delegada de Sanidad y posteriormente por el Consejo Interterritorial, en el que participan todas las comunidades autónomas y el Ejecutivo.


