EL PRESIDENTE CÁNTABRO, Ignacio Diego, ha convocado para mañana una reunión con presencia de las dos partes: la dirección de la empresa y el comité. Los representantes sindicales anuncian «predisposición» si se respeta el empleo.
PREVISIONES PARA HOY, MIÉRCOLES
La plantilla de Sniace inicia hoy, miércoles, a las dos de la tarde un encierro de 24 horas en la fábrica. El encierro tendrá lugar con una noticia un tanto alentadora: el presidente regional ha citado para mañana jueves a empresa y comité con el fin de analizar la situación. Los representantes de los trabajadores han anunciado que irán a la cita con «predisposición negociadora», pero dejando claro que se oponen al expediente y que defenderán los actuales puestos de trabajo.
El presidente cántabro, Ignacio Diego, ha citado para mañana, jueves, a una reunión de urgencia a la dirección de la fábrica y al comité de empresa con el objetivo de analizar la situación de la compañía ante el expediente de extinción presentado el lunes, que supone el despido de 364 trabajadores, el 67% de la plantilla. Diego reiteró en las últimas horas que su Gobierno va a «condicionar» las ayudas y apoyos a Sniace a que modifique y mejore las condiciones del ERE de extinción.
Diego indicó que su Ejecutivo ha trabajado para generar recursos para que Sniace y otras empresas tengan futuro, mantener así puestos de trabajo y crear otros. «La presentación del ERE o el cierre de parte de la factoría, como la planta de Viscocel, es decisión de la empresa, que ha tenido pérdidas en los últimos años», recordó. En este sentido, dijo que era «rigurosamente mentira» que la coyuntura de la fábrica se deba al ‘céntimo verde’, ya que en 2012 no existía este impuesto y perdía 21 millones de euros.
Sin embargo, en la memoria explicativa presentada por Sniace se subraya que con la entrada en vigor de la Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética, el grupo Sniace habría acumulado pérdidas en los últimos cinco ejercicios superiores a los 60 millones de euros. «Resulta inequívoco que la ley de reforma energética convierte esta situación en insostenible», dice Sniace.
Los efectos añadidos
El ERE tendrá también efectos colaterales según informa hoy El Diario Montañés. Cuarenta empleados pertenecientes a cinco empresas auxiliares perderán sus trabajos al cesar la actividad de Viscocel y bajar la producción de la fábrica de celulosa. Además, también se verán afectados por la medida numerosos transportistas al reducirse la actividad industrial en la compañía. La Asociación de Empresarios del Transporte de Cantabria (Asemtrasán) confirmó que Sniace es una de las empresas que más actividad genera en el sector en la región, tanto a la hora de transportar materia prima hacia la fábrica como cuando traslada el producto final a su destino.
Cuando en enero Sniace presentó el ERE de seis meses, que finaliza el próximo 15 de julio, el comité de empresa ya denunció que la medida no sólo iba a afectar a la plantilla, sino también a un gran número de trabajadores de las subcontratas, que se sumaron a las protestas. Seis meses después, el panorama es desolador con la presentación del ERE de extinción que incluye, si no hay modificaciones, el despido de 237 obreros y especialistas, 89 administrativos, 32 técnicos y 6 técnicos de alta cualificación. Por áreas de fabricación supone el desmantelamiento total de Viscocel (de la que saldrán sus 214 trabajadores), el despido de 58 de celulosa, de 28 de la central de cogeneración y de 43 de los servicios centrales y oficinas.
EL COMITÉ PIDE A DIEGO QUE SE PONGA LAS PILAS
Comité de Sniace pide a Diego que «se ponga las pilas» porque su Gobierno y la dirección de la fábrica son los que pueden «salvar» los puestos
El comité de empresa de Sniace ha pedido al presidente de Cantabria, Ignacio Diego, que «se ponga las pilas» y comience a «trabajar» para tratar de «arreglar» la situación en que se encuentra la factoría tras las presentación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que contempla 364 despidos (el 67% de la plantilla) ya que a juicio del portavoz de los trabajadores, Antonio Portilla, son el Gobierno y la dirección de fábrica los que pueden «salvar» esos puestos de trabajo.
Así, la solución está «más en manos de la administración», ya que es necesario que haya «consenso» y «apoyo político», puesto que, de lo contrario, estarían «condenados a los despidos».En este sentido, el sindicalista ha explicado que en la reunión que mantendrá este miércoles la comisión negociadora (la primera tras la presentación del ERE de extinción y que está compuesta por nueve miembros del comité de empresa y directivos de Sniace), los representantes de los trabajadores irán con «predisposición negociadora», pero no con el objetivo de mejorar las condiciones del expediente y «dar por buenos los despidos». Su fin será que se abra la planta de Viscocel, que lleva seis meses parada y cuya reapertura contribuiría a «solucionar» el problema.Ha precisado al respecto, en declaraciones a Europa Press, que de los 364 despidos previstos la mayoría, 239, serían obreros, seguido de 89 miembros de administración, 32 técnicos y 6 puestos de ‘alto personal’. Ante esto, Portilla ha opinado que el ERE «no se ha hecho alegremente», sino que está «muy bien orientado» y «calculado», puesto que está «dirigido a procesos productivos» y a «aminorar la carga de trabajo». «Se ve la intención de la empresa», ha apostillado.De ahí, ha añadido, que los trabajadores estén «muy preocupados» y hayan organizado un calendario de movilizaciones más allá incluso del periodo de negociación, ya que el fin último es abrir la planta de Viscocel, ha insistido.PASAR DE LAS DECLARACIONES A LA ACCIÓNCon todo ello, el presidente del comité ha pedido a Diego que «se deje de declaraciones» y «pase a la acción», y que explique «qué apoyos» ha dado su Gobierno a Sniace en los últimos seis meses para tratar de hallar una solución. «Que explique qué ha hecho», ha apostillado, después de citar algunas de las peticiones planteadas al Ejecutivo y relacionadas con el ‘céntimo verde’, la cogeneración, el saneamiento o normativa medioambiental que afecta a Viscocel.A juicio de Portilla, «ya va siendo hora» de que el también líder del PP «deje de hablar de la herencia recibida», asunto con el que lleva «dos años», y se ponga a «hacer algo». «Con que lo haga igual de mal que los anteriores -ha dicho- la fábrica estaría 20 años más abierta».Ha recordado además que el ‘céntimo verde’ ha sido cuestionado por empresarios, que han puesto «el grito en el cielo», ya que puede llevar a «cerrar» empresas. En el caso de Sniace, este impuesto representa «la mitad» de los salarios, con lo que «nos acaban de dar la puntilla».Finalmente, sobre la propuesta del alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón, de revalorizar los terrenos de la factoría como «arma negociadora» para intentar salvar puestos de trabajo, el presidente del comité de empresa ha reflexionado que esta intención «puede generar más confusión», ya que «el asunto está en estos momentos en otros parámetros».
FUENTE CC.OO



