Agustín Vaquero
El edificio del Banco de España fue cedido a la Comunidad Autónoma de Cantabria por Orden Ministerial del 29 de mayo de 2013, con el fin de que este inmueble constituyese la sede del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, el Instituto de Investigación de Prehistoria de Cantabria y el Centro de Investigación de categoría nº.2 de Arte Rupestre de la UNESCO.
A partir de ese momento, se le encargó por parte del Gobierno de Cantabria al director del MUPAC, Roberto Ontañón, el inicio de los estudios necesarios para la adaptación del museo al inmueble del Banco España. En esas mismas fechas, el José Mª. Lassalle ( entonces secretario de Estado de Cultura ) estaba negociando junto con el director del Museo Reina Sofía Manuel Borja-Villel y José María Lafuente la cesión del Archivo de su propiedad al Reina Sofía, para completar y mejorar los fondos del propio museo. Con fecha 21 de octubre 2014, el patronato del Reina Sofía cuyo Presidente es Guillermo de la Dehesa, acepta el depósito del Archivo Lafuente por un periodo de 10 años con la condición que el mismo estuviese accesible a los santanderinos. No cabe la menor duda, que Lasalle como secretario de Cultura tenía que conocer la cesión del Banco España y su “destino exclusivo para Museo de Prehistoria”y, a pesar de ello, no es entendible que siguiendo los deseos de Lafuente de que su archivo permaneciera accesible al público en Santander consiguiera que los políticos de Cantabria modificasen su decisión en este asunto. Este “interés” de Lafuente obligará a Santander a disponer de un edificio adecuado y, para ello, Lassalle convence al presidente de la Autonomía y al alcalde de Santander -políticos de su mismo partido- para que decidan el cambio de destino del Banco España y su asignación para el Archivo Lafuente olvidándose del Museo de Prehistoria y de todas las afirmaciones que habían realizado por ambos, cuando se realizó la cesión del edificio.
Sería necesario conocer cuáles han sido los “intereses” que se han creado, para dar más valor a un archivo privado cuyos fondos no son exclusivos, coleccionado en los últimos quince años, y sin interés museísticos, tal como ya “expuso el señor Lafuente al manifestar: ”El contenido de mi archivo no es del interés del gran público”. Todo ello frente a los fondos únicos, con 100 años de contenidos exclusivos del Museo de Prehistoria, con un valor incalculable de los mismos. La inversión que se requeriría para adaptar el edificio y así poder contener el archivo sería de 10 millones de euros, inversión millonaria para disponer de un almacén de lujo. Esta inversión será un gran despilfarro si al cabo de diez años Lafuente optase llevarse su archivo. Además de la inversión, el Gobierno de Cantabria debería pagar tanto los gastos de mantenimiento como del personal que se requiera. Los beneficiados no cabe duda que serán el Reina Sofía que en el futuro sería el dueño del archivo para completar su colección documental -si lo adquiere el Estado- y Lafuente, que revalorizaría su colección expuesta al público sin ningún coste para él, en el periodo de diez años y además en este asunto y en nuestra opinión, es de dudosa legalidad proporcionar un patrimonio del Estado para utilizarlo como archivo de una colección privada aunque para ello se utilice su asociación con el Reina Sofía.
Hace ahora 14 años y gobernando el señor a Revilla se demolió el Palacio del Gobierno de Cantabria que estaba catalogado edificio monumental y se anuló su catalogación para demolerlo y albergaba también el MUPAC dejando a Cantabria sin su museo más importante y ello para edificar en su lugar el nuevo Palacio de Gobierno, diseñado por Rafael Moneo, y que a pesar de abonar el precio del proyecto, es claro que no se edificará por el alto coste del mismo.
Finalmente consideramos un gravísimo error el proyecto para la construcción del MUPAC en el mismo lugar donde ya estuvo ubicado, en la calle Casimiro Sainz y máxime, cuando la parte más importante ya se invirtió en el Mercado del Este. Por ello, el resto del MUPAC debería estar en el edificio del Banco España y en el de Correos si se precisa.
Han transcurrido siete años desde que se nos adjudicó el edificio del Banco de España y seguimos sin el Museo de Prehistoria y Arqueología. Esperamos que el Revilla, defensor de todo lo que concierne a Cantabria, inicie las obras del nuevo MUPAC, ya que para ello demolieron el antiguo y para lo que tiene un gran edificio: el Banco de España.



