Un hilo explosivo difundido en X ha sacudido las redes sociales al lanzar acusaciones muy graves contra Alvise Pérez, conocido por su discurso antisistema, al que se señala por presuntas extorsiones, impagos reiterados, fraudes fiscales y comportamientos propios de una trama personal opaca, todo ello sin que exista, por ahora, una resolución judicial firme.
El autor del hilo sostiene que Alvise habría dejado de pagar decenas de miles de euros a empresas, consultores y trabajadores, recurriendo —según el relato— a amenazas y presiones por escrito para evitar saldar las deudas. Entre los hechos más graves, se menciona el impago de un desarrollo tecnológico valorado en unos 50.000 euros, así como la supuesta apropiación de varias nóminas de un trabajador vinculado al Parlamento, hechos que, siempre según el hilo, ya habrían sido denunciados.
Las acusaciones también alcanzan al terreno fiscal. El hilo afirma que Pérez habría declarado gastos ficticios a Hacienda, utilizando presuntamente datos personales de terceros sin su consentimiento para obtener beneficios fiscales, algo que, de confirmarse, podría acarrear responsabilidades penales. El autor asegura que estas irregularidades ya han sido puestas en conocimiento de la Agencia Tributaria.
Más allá de lo económico, el relato dibuja un patrón de conflictos personales y familiares, con supuestas extorsiones a personas de su entorno más cercano, rupturas traumáticas y un uso sistemático del miedo y la presión para mantener control sobre antiguos allegados. También se cuestiona la veracidad de su currículum, poniendo en duda su formación y su etapa en el extranjero, que el hilo califica directamente de inventada.
Uno de los episodios más sensibles mencionados es un presunto uso indebido de material donado durante la DANA, supuestamente sustraído por un familiar del entorno de Alvise, un hecho que el autor califica de “especialmente repugnante” por haberse producido en plena catástrofe.
El hilo concluye lanzando un desafío directo a Alvise Pérez para que acuda a los tribunales si las acusaciones son falsas, asegurando que los autores están dispuestos a ratificar todo lo publicado ante un juez. Hasta el momento, Alvise no ha respondido públicamente, ni ha anunciado acciones legales.
La publicación ha generado miles de interacciones y reabre el debate sobre la doble vara de medir de ciertos agitadores políticos, que atacan al “sistema” mientras, según este hilo, se beneficiarían de él y operarían con total impunidad. Ahora, la pelota está en el tejado de la justicia.


