El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, permaneció en México durante los días más duros tras el colapso de la pasarela de Santander que dejó seis jóvenes muertos.
Mientras en la capital cántabra se desplegaba un amplio operativo de rescate, se decretaban jornadas de luto oficial y la ciudad intentaba asimilar la magnitud de la tragedia, el máximo representante del Ejecutivo central en la comunidad continuaba con su estancia en Ciudad de México.
La información, adelantada en exclusiva por el diario ABC, ha generado un fuerte malestar en ámbitos políticos y administrativos de la región, al tratarse precisamente de la persona encargada de coordinar la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En Cantabria, donde el Gobierno autonómico no tiene transferidas las competencias de seguridad ciudadana, el delegado del Gobierno desempeña un papel clave en situaciones de emergencia. Entre sus funciones está coordinar la actuación de Policía Nacional y Guardia Civil y supervisar la respuesta del Estado ante crisis graves.
La tragedia se produjo además en una infraestructura que todavía pertenece al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, lo que hacía aún más llamativa la ausencia del representante del Gobierno central durante la gestión de la crisis.
En el momento del accidente, Casares llevaba ya varios días en México para participar en un acto institucional vinculado a la exhumación de la dirigente socialista Matilde de la Torre. Sin embargo, distintas fuentes señalan que el viaje se habría adelantado pese a que el acto oficial no figuraba en la agenda hasta días después.
Durante ese tiempo, el dispositivo de búsqueda y rescate se desarrollaba en Santander sin la presencia del delegado del Gobierno. Mientras la ciudad decretaba dos jornadas de luto oficial y se suspendían actos públicos, Casares no interrumpió su estancia en México ni regresó a Cantabria para ponerse al frente de la coordinación institucional.
Según diversas fuentes citadas por ABC, existían varias conexiones aéreas que le habrían permitido regresar a Santander al día siguiente del accidente. Pese a ello, el delegado optó por mantener su agenda en el país norteamericano.
La polémica se ha visto agravada por la presencia en el viaje de varios cargos orgánicos del PSOE de Cantabria, entre ellos el secretario general de las Juventudes Socialistas, Fran Cano, así como otros miembros de la ejecutiva regional y concejales socialistas, lo que ha generado aún más incomprensión sobre el carácter del desplazamiento.
Mientras tanto, el operativo de rescate se prolongó durante días hasta localizar a todas las víctimas de una tragedia que ha sacudido a Santander y que deja ahora una pregunta incómoda en el aire: dónde estaba el delegado del Gobierno cuando Cantabria más lo necesitaba.





